viernes, 8 de septiembre de 2017

Verano memorable en Pommersfelden, Alemania

Los jóvenes MIGUEL GARCÍA RAMÍREZ (volinista) y FRANCISCO MARTÍN GASCA VALDOVINOS (contrabajista), ambos estudiantes de la Facultad de Música-UNAM, me comparten sus experiencias tras haber asistido a la 60ª edición de la Academia Internacional de Verano del Castillo Weissenstein, de Pommersfelden, Alemania, en los recientes meses de julio y agosto:



Verano memorable, 
por Francisco Martín Gasca Valdovinos (Contrabajo)  
Del 15 de julio al 15 de agosto del presente año (2017),  se llevó a cabo la 60ª edición de la academia de verano Collegium Musicum dentro del imponente castillo Weissenstein en Pommersfelden, Alemania, de la cual tuve el enorme privilegio de ser parte junto con otros 6 mexicanos, Mariana Silva (Violín), Alejandro Colín (Violín), Rodrigo Chico(Contrabajo), Miguel García(Violín), Luis Miguel Flores(Clarinete) y como director de la orquesta sinfónica durante la primera semana el Maestro Sergio Cárdenas.
Dentro de la academia tuve la oportunidad de convivir con jóvenes de distintas edades de 30 países diferentes, todos de un altísimo nivel técnico y musical. Fue muy grato conocer a gente de todas partes del mundo y compartir experiencias y vivencias tanto musicales como personales. En la academia se aprende muchísimo de parte de los maestros quienes son músicos que pertenecen o pertenecieron a importantes orquestas europeas, sin embargo, creo que se aprende de igual manera de los alumnos, cada persona tenía algo que aportar a la orquesta sinfónica o a las diferentes agrupaciones de cámara, desde el profesionalismo y seriedad con la que todos los jóvenes tomaban los ensayos y conciertos, hasta su experiencia en orquestas y las distintas formas de concebir el sonido y la música.
En una charla con el director de la academia Jenö Nyari, nos platicaba que uno de los objetivos del Collegium Musicum era la de preparar a los alumnos para la vida profesional introduciéndolos en el ambiente y ritmo de trabajo de una orquesta profesional. Creo que ese objetivo lo cumple a la perfección. Pasé uno de los meses más intensos de mi vida musicalmente hablando: con la orquesta hacíamos tres conciertos por semana con cuatro programas diferentes y con distintos directores; era increíble despertar cada mañana y escuchar, dentro de la tranquilidad del castillo, como calentaban los instrumentistas antes del ensayo de la orquesta sinfónica, por las tardes después de un breve descanso teníamos seccionales y ensayos con los distintos ensambles de música de cámara además del estudio personal, y por las noches podíamos ser partícipes en los excelentes conciertos de cámara que se llevaban a cabo en la hermosa Sala de Mármol.

Sin duda este verano será para mi uno de los más memorables y que más me hayan marcado musical y personalmente, sería magnífico que aquí en México fuera posible contar con academias similares donde los jóvenes podamos tener este tipo de experiencias, confío que en un futuro no muy lejano más estudiantes mexicanos tengan la oportunidad de tener veranos así de memorables.



Miguel García Ramírez (violín) escribió:

Es difícil seleccionar que aspecto es el que más me llenó al haber participado en la academia de verano, pero creo que puedo resumir mi experiencia en tres grandes aspectos:

Primeramente, esta lo musical. Al llegar a la Ciudad de México y al comenzar a contarle a la gente cual fue mi experiencia en ese sentido, me resulto más difícil de lo que yo esperaba. Es difícil el que te crean, al hablar de la facilidad con la que se daban las cosas, en cuanto a la afinación, cuestiones técnicas y, sobre todo, la facilidad con la que fluía la música. Este aspecto es, creo, uno de los que más me impresiono. Afortunadamente para mí, creo haberme contagiado un poco de eso, puesto que en lo que duro la academia, percibí que mi manera de tocar era distinta (espero hacer lo posible porque esa sensación sea perpetua), en mí sonido y al sentir esa inercia de musicalidad que fluía en la orquesta. Creo que esa cualidad que sentía de la mayoría de los músicos se debe a su gran seguridad con la que crecieron. Al menos aquí, veo que la seguridad en sí mismo, es un factor determinante en la labor musical. Hasta ahora es que comprendo cuando nos dicen “Aunque te equivoques. Si te vas a equivocar hazlo con toda la seguridad”. Parce algo simple, pero habla mucho de uno mismo y su postura ante la vida en general.

Otro de los grandes puntos a destacar, es la comunidad que se genera. En resumen, de este punto, entendí que la música es uno de los principales medios (tal vez el mejor) por los cuales se logra conocer a las personas. El tocar y tratar de hacer música no es cualquier cosa. Como nos ha dicho “es una postura ante la vida” y, por lo tanto, creo que es la forma más directa de llegar al corazón de las personas y conocerlos en sus formas más puras. El contexto en el que se esta academia da pie a que propicie la “comunidad”, todos van por su voluntad y con la mejor disposición para hacer las cosas que les corresponden. Estoy profundamente sorprendido de las maravillosas personas que encontré en la academia, personas que nunca juzgaron a nadie y que tenían toda la intención de ayudarte, de estar bien con todos. Me da la impresión de que uno puede aprender más de los compañeros, que, de los maestros asignados de música de cámara, claro, sin menospreciar el trabajo de los maestros.

El último punto que vale la pena mencionar es el factor que definiré como visual. Estar hospedado en un Castillo, conocer las ciudades aledañas como Núremberg y Bamberg, los paisajes de los alrededores y la tranquilidad que se vive estando ahí, son indiscutiblemente toda una experiencia. No lo digo por la relajación y esas cosas, sino por la forma tan distinta de percibir el mundo en general. Al final era un poco tedioso lidiar con tanta tranquilidad, pero pienso que es maravilloso adentrarse en ese tipo de ambientes y mezclarlo con el ejercicio musical. Fue una gran impresión conocer esos lugares con carga histórica y política, ver el cielo nocturno plagado de estrellas, ver los peculiares crepúsculos y los interminables días. Tal vez parezcan minúsculos estos detalles, pero no es algo que tenga que pasar desapercibido.

En conjunto, el pensar en abandonar esa sensación de excelente música, excelentes personas y maravillosos lugares, me deja un gran nudo en la garganta. El hacer música de esa manera y aparentemente de una forma tan fácil, es un privilegio único. Lo que también me hace pensar que, ahí, en la academia, no es el único lugar en el que he tenido este sentimiento de bienestar ante el fenómeno musical. En no pocas ocasiones he conseguido ver más allá de lo cotidiano con la música. La labor que hacemos en la Facultad y en específico con la Orquesta de Cámara CS y la Sinfónica, tiene un gran valor, comparable sin ningún problema con muchas cosas que logre escuchar en Alemania. Este, es un detalle muy importante porque, a pesar de que los que asistieron a la academia tienen una gran soltura al momento de tocar y hacer música, no quiere decir que todo lo que hacen sea lo más adecuado. Sé que es difícil hablar de estos aspectos y por supuesto que yo quisiera tocar por lo menos la mitad de las cosas que tocan ellos, pero considero que la gran mayoría carecía de calidez o de esa entrega que va más allá, y eso pequeños detalles, son algo con lo que sí cuentan nuestras orquestas. Por supuesto que estas orquestas no tienen a cualquier persona como director, pues usted es quien nos impulsa a alcanzar eso que la música nos ofrece pero que no cualquiera obtiene.
Quiero concluir agradeciendo la maravillosa oportunidad que nos brindó al invitarnos a participar en la academia, por su gran persona y por todo lo que nos ha enseñado en estos años. Gracias por tanto y perdón por tan poco.






lunes, 10 de julio de 2017

La prueba de la existencia de Dios.


                             La prueba de la existencia de Dios.
                                            por Sergio CÁRDENAS

A mi hermana Isabel, con cariño.


     Este viernes 28 de julio se recuerda el fallecimiento, hace 250 años, de Johann Sebastian Bach (1685-1750), acaecido en la ciudad sajona de Leipzig, de cuya iglesia luterana de santo Tomás fue “Kantor” (director general de la música) durante los últimos 27 años de su vida.¿Qué es lo que nos mueve a recordar constantemente (al escuchar una y otra vez su música) la existencia y obra de este compositor musical, columna fundamental en el desarrollo de la música occidental? 
     Más allá del hecho de que con Bach se consuma la consolidación de la tonalidad como nueva técnica de composición musical (el Clave bien temperado es, quizá, el mejor ejemplo de ello), y de su innegable contribución al desarrollo de las técnicas de ejecución instrumental que reflejan la culminación de la así llamada Era Barroca de la música occidental (entre otras contribuciones), me parece que hay algo que aún hoy, a más de 250 años de haber sido escrita, nos sigue cautivando de esta música.Y pensar que en los últimos años de su vida Bach sufrió  porque alguien – ¿algún crítico musical o colega envidioso?- dijo que la música de Bach era “anticuada”. ¿Es que nosotros somos unos anticuados si un cuarto de milenio después de su composición seguimos oyendo y ejecutando –en el buen sentido de la palabra- su música? 
     Aparentemente, los oídos de –algunos- sus contemporáneos no aguantaban más las intrincadas polifonías de este compositor y, por  y para su desgracia, tampoco se dieron cuenta de cuán secular era Bach, pues entre lo que se le reprochaba estaba su apegamiento a lo religioso  (tras el último compás de cada una de sus obras, Bach siempre escribía Soli Deo Gloria), siendo que, con la consolidación del sistema tonal de composicion musical se estaba más bien reflejando un cambio profundo en el devenir social, con impactos específicos en el devenir de la composición musical, a saber:el sistema modal que dominaba la Europa del siglo XVIII reflejaba el férreo control que la Iglesia había ejercido sobre el desarrollo musical en términos de economía. Su nombre, del latin modus (regla, medida) se refiere a los modos –musicales-eclesiásticos que prescribían, con no poca rigidez, las notas musicales que deberían de usarse al componer una pieza basada en algunos de esos modos (algunos han traducido este término como tono, traducción que, a mi manera de ver las cosas, crea confución con el concepto de tonalidad, de aplicación muy diferente). La tonalidad, en cambio, refleja también la transición que se daba en Europa de un sistema feudal a un sistema de libre mercado en el que la fuerza con mayor capacidad de negociar es la que, a final de cuentas, se impone.     
     Así, el sistema tonal de composición musical se desarrolla a base de un intercambio libre de fuerzas, tensiones y distensiones en las que prevalecerá quien tenga la mayor fuerza centrípeta y quien,  por ello, logre el “respeto” de todas las demás fuerzas (notas musicales)  al final de la obra. Esto explica el que  muchas piezas musicales escritas utilizando este sistema de composición musical, lleven la aclaración, como parte de su identidad,  de cuál es la nota musical que se revelará al final como el punto centrípeta (se le llama centro tonal) de las fuerzas implicadas: en Do mayor, por ejemplo, se nos dice que está escrita la Primera Sinfonía de Beethoven. Esto no significa que en toda la pieza se escuche únicamente el acorde de Do mayor (o sus notas), sino que la nota Do, en su acepción acústica natural, es la que al final se confirmará  como punto centrípeta de toda la pieza. 
      En otras palabras: en el barroco se inicia, de manera vertiginosa (también como resultado del movimiento reformatorio iniciado por Lutero), la secularización del control económico de la producción musical que, hasta entonces, había sido casi de la exclusividad de la Iglesia. Bach expresó estos profundos cambios en su música (queda por saber si de manera conciente) y, más que anticuado, mi convicción es que la producción musical de Bach es una de las que con mayor enjundia pueden adjudicarse el calificativo de actuales: su sistema de composición musical obedece al sistema de libre mercado en el que las fuerzas (musicales) actúan con libertad de movimiento y de expresión, dialogan, discuten, se incriminan y elogian mutuamente, luchan, sueñan, se ponen máscaras, sufren y gozan, odian y aman.
     No son estas características las que, en mi opinión, dan vigencia a la música de Bach: las razones para ello hay que buscarlas no en su música sino en nosotros. Para no pocos la música de Bach ha significado el consuelo justo en el momento justo: en su libro Breviario de los Vencidos, E. M. Cioran escribe: “ Y si no hubiese tenido a mi alcance el Largo del concierto para dos violines de Bach, ¿cuántas veces no habría temrinado? A él le debo el ser todavía...porque en ese Largo hay una ternura por la nada, allí el estremecimiento alcanza su perfección dentro de la perfección de la nada.” (Tusquets Editores, Barcelona, España).
     Me parece, sin embargo, que es otra cosa lo que da vigencia a la música bachiana: nuestra necesidad de Dios, esa necesidad de romper con nuestros límites, esa necesidad de sobreponerse a todo en medio de la generalizada descomposición del mundo en el que se nos ha aventado: Bach es, por sobre todo, la explicación más contundente de la existencia de Dios.  Oigamos de nuevo, para fnalizar, a Cioran: “Cuando escucháis a Bach, véis nacer a Dios. Su obra es generadora de divinidad. Después de un “oratorio”, de una “cantata” o de una “Pasión”, es necesario que él exista. De otra manera toda la obra del Kantor sería una desgarradora ilusión. Y pensar que tantos teólogos y filósofos han perdido días y noches buscando las pruebas de la existencia de Dios, olvidando la única...” (De Lágrimas y Santos,  Tusquets Editores, Barcelona, España).+++

Ansbach, el 26 de julio de 2000.














  

Sentarse ante el corazón de uno mismo


                                           Sentarse ante el corazón de uno mismo
                                           por   Sergio   Cárdenas
 

 Mi primer contacto con la poesía de Rainer Maria Rilke tuvo lugar en el verano de 1971. Me encontraba por aquel entonces  estudiando música en el excelente Westminster Choir College, de Princeton, N. J. USA. Una audición vocal que realicé en la primavera de ese año daría como resultado el haber sido escogido pata integrar el selecto grupo de 40 voces del famoso Wetsminster Choir.
   El programa que este coro debería interpretar duranto el año lectivo 1971-1972, incluía un gira por diversas ciudades de la Unión Americana bajo la conducción del entonces célebre Roger Wagner. Éste seleccionó para el programa de esa gira, entre otras piezas, las seis hermosas obras corales que Paul Hindemith escribió al musicalizar otros tantos poemas, escritos en francés, de Rainer Maria Rilke. Siempre he pensado que estas seis pequeñas joyas musicales se cuentan entre las piezas mejor logradas de Hindemith.
   A la vuelta de varios años regresé a Rilke de manera paulatina. Primero fue con la lectura de su Testamento; luego leí sus Cartas a un joven poeta. Pero el verdadero regreso a Rilke lo constituyó el préstamo de un libro: mi querida amiga, la maestra Erika Kubacsek, directora del Coro Convivium Musicum, me prestó (fue muy enfática en ello) su ejemplar de Das Stunden Buch (El Libro de las Horas). Esto sucedió durante una de las muchas visitas  que la Maestra Kubacsek hizo con su Coro a la ciudad de Querétaro, donde fui Director Artístico de su Filarmónica hasta el verano de 1997, para deleitar a los queretanos cantando alguna de las grandes obras de la literatura coral-orquestal. 
   A partir de este reencuentro ya no “solté” más a Rilke. En la primera oportunidad que tuve de viajar a Alemania después de aquel para mí afortunado préstamo de la Maestra Kubacsek, procedí a comprarme mi ejemplar de El Libro de las Horas, por lo que pude devorverle su ejemplar a  la Maestra Kubacsek. La poesía de Rilke pasó a ocupar, desde luego, uno de los nichos privilegiados que le he construido a los artistas creadores que me son más caros.
   No pude contener la tentación de traducir poemas de Rilke y fue así como incursioné en esta fascinante actividad, que tanto tiene de creativa. Mi experiencia como traductor se había limitado, hasta entonces, a la traducción de diversas obras corales de Bach, Brahms, Mendelssohn y otros compositores europeos. Ahí el reto era respetar la direccionalidad musical original de la obra y respetar también el sentido musical original con el que el compositor abordó el texto. Hoy día me siguen gustando mis traducciones de  la Pasión de N. S. J. según San Juan (Bach), Un Requiem Alemán (Brahms) y Elías (Mendelssohn), por ejemplo.
   Al traducir la poesía de Rilke puse atención, de manera especial, a lo que consideré la musicalidad del poema: su sonido, su ritmo, su cadencia, su tono de expresión, su polifonía y su policromía, sus analogías, etc. Descubrir en el poema origen y meta del mismo, dónde la expresión es más fuerte que la gramática y sentir el peso mismo del poema, son retos por demás similares o idénticos a los de un compositor musical o de un director de orquesta sinfónica. En cierta forma un director de orquesta (como también cualquier intérprete musical) „traduce“ en sonido vivo lo que el compositor plasmó en los pentagramas y fuera de ellos, por lo que también se hace necesario descubrir las voces interiores y tácitas de un poema.
 Las Elegías Duinenses, iniciadas en el Castillo de Duino (Trieste, Italia, en la costa adriática) en 1912 y concluídas, tras diversas „escalas“ en Toledo, Roma, Munich y París, en el Castillo de Muzot (en los Alpes suizos) en aquel beatífico mes de febrero de 1922, constituyen uno de los portentos de la literatura universal. Junto con los Sonetos a Orfeo, las Elegías Duinenses se yerguen imbatibles y cual faro de luz en la perspectiva de la creación poética del Siglo XX. Ambos libros poéticos son el resultado de un largo período de silencio en el que Rilke se ejercitó en el conocimiento de sí mismo y en la experiencia sustancial del vivir: podría decirse que en esa década que va de 1912 a 1922 Rilke entró en el servicio de sí mismo (J. F. Angelloz dixit).
   Detrás habían quedado los  Apuntes de Malte Laurids Brigge (1910), que recogen esa lucha que Rilke sostuvo (como la sostuvo Jacob con el ángel de Yahvéh) con el ángel poético. Al terminar los  Apuntes de Malte..., Rilke vive un período intenso de viajes: en cuatro años visitará 50 lugares diferentes, incluyendo el norte de África (desde Marruecos hasta Egipto) y gran parte de Europa. Es durante una estancia en enero de 1912 en el Castillo de Duino, en la costa adriática italiana, cuando Rilke escribe las primeras dos de las que después titulará Elegías Duinenses. En 1913 conoce a Freud en Munich; de 1916 a 1918 es reclutado en Viena para que preste sus servicios en el Archivo de Guerra, reclutamiento del que logra liberarse gracias a la intervención de la Princesa María de Thurn y Taxis-Hohenlohe. En 1919 se establece en Suiza (Castillo de Muzot), donde permanecerá hasta su muerte (por leucemia) el 29 de diciembre de 1926.
   A principios de febrero de 1922 Rilke se sorprende recitando unos versos que con vehemencia fluyen de su interior. Está a punto de acostarse cuando ésto sucede. Se sienta junto a la chimenea y se vé sentado en la silla que está enfrente de él recitando esos versos: son los veinticinco sonetos de la Primera Parte de los Sonetos a Orfeo, compuestos entre los días 2 y 5 de ese beatífico mes. Los días 7 al 11 seguirían las Elegías Duinenses 6, 7, 8, 9 y 10; el día 14 escribiría la Quinta Elegía; y del 15 al 23 los veintinueve sonetos de la Segunda Parte de los Sonetos a Orfeo: esta cascada poética la describió Rilke mismo como „si hubiese estado cautivo de un innombrable huracán creativo.“
   En estas obras cumbres Rilke logra una elocuencia impar, ora observando, ora confesando sus experiencias ontológicas sobre la posibilidad del humano de ser. El evangelio rilkeano de las Elegías refleja la postura de Rilke ante las preguntas sustanciales de la vida: en ellas Rilke aborda el devenir, la fragilidad, la insustancialidad del ser humano, su fugacidad, su errancia perenne, lo extraordinario de la existencia, la certera conciencia de la muerte y la simple y a la vez intrincada problemática del amor.
   Los protagonistas de las Elegías son, todos, expresión primigenia del concepto que encarnan o cosifican: ángeles, héroes, saltimbanquis, marionetas, lametaciones, el padre, la madre, sí mismo, las amantes, los amantes, la higuera, el árbol, la fuente, los animales, el laurel, la muerte, las constelaciones, el cosmos.
   En no pocas ocasiones se encuentran pasajes que en una primera lectura nos parecen oscuros y, por ello, obstaculizan nuestra „comprensión“ del poema: comprender un poema es como comprender un ser humano: ¿cuánto tiempo necesitamos para comprenderlo? ¿cuántas veces hay que regresar a ese ser, „leerlo“, escucharlo, dialogar con él, contemplarlo en la distancia y amarlo? Un poema (y toda obra de  arte) exige esa misma dedicación de nosotros. En una carta escrita el 23 de abril de 1922 a su esposa Clara, Rilke menciona que „ahí donde lo oscuro permanece es donde se demanda no una explicación, sino una sumisión.“
   Ése es uno de los grandes retos de toda obra de arte: nuestra capacidad de someternos a ellas. Esta actitud es congruente con la del artista que se considera a sí mismo profeta, medio, mensajero (Rilke se consideraba así) que recibe su mensaje en un acto de fe (¿habrán entendido siempre las pitonisas griegas y los profetas bíblicos los mensajes que transmitían?). Ni siquiera a Rilke mismo podríamos exigir una explicación de algún pasaje de la Elegías que nos pareciera oscuro: así lo comunicó el 13 de noviembre de 1925 a su amigo Witold von Huléwicz: „¿Acaso soy yo quien debe dar la explicación correcta de las Elegías? Ellas alcanzan mucho más allá de lo que yo soy.“
   Una síntesis, más que superficial, de cada una de las Elegías, podría expresarse de la siguiente manera: en La Primera Elegía se discurre sobre la pequeñez del ser humano; en la Segunda sobre la lucha del ser humano con el ángel y sobre la imposibilidad de amar; en la Tercera sobre los peligros del amor en la evolución interior del ser humano; en la Cuarta sobre cómo el bailarín burgués, que intenta lograrse, es rebasado por la marioneta; en la Quinta, sobre los saltimbanquis, que son incapaces de construir una realidad; en la Sexta sobre los héroes, cuya constante transformación está reservada a unos cuantos; en la Séptima sobre la grandeza del ser humano; en la Octava sobre la necesidad de comprender lo abierto; en la Novena sobre el esplendor de la Tierra; y en la Décima sobre la transfiguración, con la muerte llevándonos al reino de las lamentaciones.
   Las Elegías Duinenses nos brindan la formidable oportunidad de sentarnos ante  nuestro corazón (¿quién no se sentó temeroso ante el telón de su corazón?, La Cuarta Elegía) y escudriñarlo, hurgar en él, descubrir qué o quién se ha apropiado de él y porqué (¿quizá una costumbre que gustó de él y allí se quedó?, La Primera Elegía), de qué está hecho, a qué huele, cuál es su constitución y cuán grande es su generosidad. Que la lectura y habitación de las Elegías Duinenses culmine en nosotros exclamando con Rilke:
                                     Mira, yo vivo. ¿De qué? Ni la infancia ni el futuro

                                 menguarán...Una existencia sobreabundante

                                 me brota en el corazón.
                                                                                  (La Novena Elegía)

©  Sergio Ismael Cárdenas Tamez.

domingo, 9 de julio de 2017

NUMERALIA, enero-junio, 2017

                                                 SERGIO   CÁRDENAS


NUMERALIA
Actividades enero-junio, 2017  en la Facultad de Música-UNAM

ENSAYOS REALIZADOS:  Número   Horas
-Con la OSEM-UNAM                                62                 124
-Con el CONSORTIUM SONORUS           28                   56
-Con los COROS*                                        12                   30
-Con los SOLISTAS                                     10                   12
-Con ANACRÚSAX                                      9                   27
-Con MÚSICA DE CÁMARA                     19                   28
 TOTAL                                                      141                277

CONCIERTOS REALIZADOS
-Con la OSEM-UNAM                                      5
-Con el CONSORTIUM SONORUS               11
-con MÚSICA DE CÁMARA                           4
TOTAL:                                                           20

REPERTORIO ABORDADO

-Con la OSEM-UNAM:
    HAYDN: Missa in Angustiis (Nelson)
    BEETHOVEN: Sinfonía no. 3, “Eroica”
    BRAHMS: Sinfonía no. 1
    BIZET: Selecciones de “Carmen”
A.     OLIVERA: Sinfonieta de Tepoztlán (ESTRENO MUNDIAL)
     MENDELSSOHN: ELÍAS, op 70, oratorio completo
     STRAVISNKI: La Consagración de la Primavera

-Con el CONSORTIUM SONORUS:
   -BACH: Doble Concierto en do-menor, BWV 1060
   -BACH: Doble concierto en re-menor, BWV 1043
   -HAENDEL: Selecciones de “Música Acuática”
   -GRIEG: Suite “Holberg”. Op 40
   -ELGAR: Serenata para cuerdas, op. 20
   -GADE: Celos (tango gitano)
   -MONTI: Czardas
   -SHOSTAKOVICH: Preludio, op 11
   -CÁRDENAS: Vitalidad ranchera
   -MASCAGNI: Intermezzo (Cavalleria rusticana)
   -ANDERSON: Plink, plank, plunk
   -BRITTEN: Sinfonía Sencilla
   -BARTOK: Danzas folclóricas rumanas

-En MÚSICA DE CÁMARA:
   SHOSTAKOVICH: Sonata en re-menor, para chelo
   SCHNITTKE: Sonata para violonchelo
   MENDELSSOHN: Canción sin palabras
   BEETHOVEN: Sonata en La-mayor, para chelo

-Con CUARTETO ANACRÚSAX:
   -J. NAGAO: Suite “Los Planetas”, de Holst


COROS PARTICIPANTES:
-       Coro Sinfónico del Sistema Nacional de Fomento Musical
-       Coro Convivium Musicum (45 aniversario)
-       Coro de la UAM-Iztapalapa
-       Coro de la Union Church
-       Coro Canticum Novum
-       Coro R. Peralta
-       Coro de Niños y Jóvenes Cantores de la FaM-UNAM

ASISTENCIA DE PÚBLICO:
   -Conciertos de la OSEM-UNAM:                               aprox 3,400
   -Conciertos de CONSORTIUM SONORUS              aprox. 3,000
   -Conciertos de Música de Cámara                               aprox    250

SOLISTAS MEXICANOS PARTICIPANTES:
- Con la OSEM-UNAM:                                            8
- Con CONSORTIUM SONORUS:                          6

RECINTOS de los CONCIERTOS:

-de la OSEM-UNAM:
   -Patio Octavio Paz, de la Biblioteca de México
   -Sala Nezahualcóyotl
   -Teatro de Tepoztlán, Mor.

-del CONSORTIUM SONORUS:
   -Sala Xochipilli
   -Auditorio de la Facultad de Ingeniería-UNAM
   -Auditorio del Instituto de Investigación de Materiales-UNAM
   -Capilla del Convento del Desierto de los Leones (Cuajimalpa)
   -Patio Octavio Paz, de la Biblioteca de México
   -Auditorio “Julián Carrillo” de Radio UNAM
   -Teatro de Tepoztlán, Mor.
   -Sala Nezahualcóyotl

domingo, 4 de junio de 2017

Aquel beatífico verano del año 1977

http://www.avenidadigital30.com/sergio-cardenas-beatifico-verano-del-ano-1977/

Sergio Cárdenas: su beatífico verano del año 1977


Cuarenta años se dicen fácilmente, vivirlos ya es otra cuestión, y más, manteniendo una constante de calidad, entrega, profesionalismo en un mundo tan complicado y apasionante como lo es la música.
Este verano justamente, Sergio Cárdenas, uno de los directores mexicanos más importantes del país y quien es tan recordado y ubicado en Guanajuato pues, en 1986 tuvo a su cargo la responsabilidad de crear a la Orquesta Filarmónical del Bajío- Hoy Orquesta Filarmónica del Estado de Querétaro, arriba a su Cuadragésimo Aniversario de haber dirigido por primera vez de manera profesional en nuestro país y lo hizo dirigiendo nada menos que a la Orquesta Sinfónica Nacional en la Catedral Basílica de la ciudad de León.
Al respecto, el propio Sergio Cárdenas nos comenta sobre este venturoso aniversario: “La primera vez que dirigí profesionalmente en México, tuvo lugar en la Sala Nezahualcóyotl (Ciudad de México), el 18 de junio de 1977. El coordinador general del Coro Oratorio, de la Asociación Musical Evangélica Nacional, me había invitado a dirigir ese magnífico coro en la primera presentación en español del oratorio MESÍAS, de G. F. Haendel, cuya traducción al español era de mi autoría. Por aquel entonces estaba yo radicando en Salzburgo, Austria, cumpliendo con mi segundo año como Director Artístico de la Sinfónica de la Escuela Superior de Música “Mozarteum”, donde me habían titulado “con mención honorífica” en la carrera de Dirección Orquestal”.

Una crítica aparecida en la Revista Siempre, del 27 de Julio de 1977, menciona a propósito del Mesías, de Haendel lo siguiente: “ Y aquella gente no se hastiaba, el Aleluya, las dos veces, fue escuchado de pie por el público que llenaba la sala. Así le oímos, de pie, las Polonesas, militar y heróica, de Chopin, a Friedman. Sergio Cárdenas es un chamaco de 26 años, pero que camino lleva. Los solistas que le acompañaron en este triunfo memorable fueron: Azucena Prado, Osbelia Hernández, Nacho Clapés y Luis Beckman”.


“Ese concierto fue, en varios sentidos memorable, cuyas hermosas sonoridades aún recuerdo vividamente” continúa Cárdenas. “Para entonces el INBA ya me había extendido una invitación para que yo participara como Director Huésped de la Sinfónica Nacional en la gira que haría por el interior de la República a finales de ese mes de junio.
Cuando me presenté al primer ensayo con la OSN (a unos días de cumplir 26 años de edad), me enteré que algunos de sus integrantes habían protestado el día anterior al recibir el aviso que al día siguiente estaría un joven mexicano de 25 años de edad conduciendo el ensayo. “La Sinfónica no debe ser tratada como sparring de nadie”, se dice que dijeron. Y amenazaron con hacerme huelga de “brazos caídos”. Para mi fortuna, eso no sucedió y el ensayo fue tan exitoso que, al final, todos me aplaudieron y felicitaron con entusiasmo. Fue así como a finales de junio debuté dirigiendo la OSN en condiciones que no podrían haber estado mejor: en la Catedral Basílica de León, Gto., que se encontraba abarrotada de leoneses que nos premiaron con largos y cálidos aplausos”.
El programa de esa noche, no podía ser más atractivo, incluyó la Sinfonía “Haffner”, KV 385 (MOZART), la Suite en la-menor para flauta y cuerdas (TELEMANN), con el gran Gildardo Mojica  como SOLISTA, y la Sinfonía No. 5, en do-menor (BEETHOVEN).
El éxito que tuvo la presentación de MESÍAS en la Sala Nezahualcóyotl, llevó a los mismos organizadores a presentar el mismo oratorio, con las mismas fuerzas, en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes, el 10 de julio siguiente; este concierto fue de igual manera muy exitoso, habiendo tenido que tocar varios “encores”.

“ Los éxitos reportados de los conciertos en la Nezahualcóyotl y en Bellas Artes, así como los buenos comentarios emanados de la OSN, permitieron que la Sinfónica de Xalapa me invitara a dirigirla el 15 de julio, lo que me permitió debutar con un programa que incluyó la Quinta Sinfonía de Chaikovski. Esto tuvo lugar en la cafetera ciudad de Coatepec.
Ahí, el reportero local, además de escribir la crónica de cómo se desarrolló su estancia en la ciudad, señaló que “ En Xalapa. Cárdenas dio la impresión de ser un director acostumbrado al foso pues usa los brazos extendidos y su rebote queda alto como es natural. De batuta clarísima y desenvuelta; un magnífico brazo izquierdo de pocos ademanes pero efectivos, proporcionando entradas y matices, pendiente de los instrumentistas. Generalmente con la pierna izquierda adelante, como queriendo avanzar. Minucioso y conocedor de la música del programa”
Así, el año de 1977 resultó ser un año beatífico para mí, pues me permitió, en muy poco tiempo (¡menos de un mes!), debutar al frente de la Sinfónica Nacional de México, de la Sinfónica de Xalapa y en las Salas Nezahualcóyotl y Principal del Palacio de Bellas Artes.
¿Cómo es que llega la invitación para incorporarse a la OSN, cuando en esa época usted radicaba en Salzburgo?  Resultado de lo anterior fue que para el año 1978, la OSN me invitó a fungir como Director Asociado durante el tercer cuatrimestre de ese año. El titular de entonces era el húngaro Georges Sebastian.

En 1986, usted regresa a León como Director Titular de la flamante Orquesta Filarmónica del Bajío e inicia una etapa muy intensa de buenos conciertos que acercan a los habitantes de la ciudad a disfrutar de los mismos. ¿cuales son sus recuerdos?
Gracias a la decisión visionaria y de enorme compromiso cultural del gobierno de Don Rafael Corrales Ayala, la Filarmónica del Bajío  compartió sus fértiles sonoridades en Guanajuato desde el inicio mismo de sus actividades el 21 de agosto de 1986. La ciudad de León, entonces teniendo como recinto principal el Teatro Doblado, nos recibió con mucha frecuencia, en promedio cada quince días. Ahí, ante un público siempre ávido y cálido, pudimos presentar un repertorio sinfónico muy amplio, aunque también pudimos presentar repertorio operístico y de los distintos ensambles de cámara. Además, el entusiasmo de un grupo de fieles asistentes a nuestros conciertos, devino en la fundación de “Amigos de la Filarmónica del Bajío, A.C.”, que de manera decidida apoyó el quehacer filarmónico en León y detonó la fundación de Asociaciones similares en Irapuato, Celaya y otras ciudades.
A 31 años de distancia… ¿considera que el trabajo que se hizo al frente de la OFB dejó huella?  y lo más importante ¿Formó públicos?
En cinco ediciones consecutivas del Festival Internacional Cervantino, la Filarmónica del Bajío tuvo a su cargo el concierto inaugural, en la Explanada de la Alhóndiga de Granaditas, que es donde se da cita el público más exigente del festival. En todas las ocasiones, la Filarmónica del Bajío salió airosa de la encomienda, lo que la valió el reconocimiento local y nacional. Uno de los más notables resultados de ese reconocimiento, fue la participación en el FIC, tanto en el Teatro Juárez como en el Palacio de Bellas Artes, con el estupendo violinista polaco-mexicano Henryk Szeryng, de inolvidables vivencias. Además, pudimos hacer giras a la Ciudad de México, a la Ciudad de Querétaro, a la ciudad de Pachuca, al Estado de Texas (USA) y al Estado de Tamaulipas, donde tocamos el concierto inaugural del Centro Cultural de la capital. Asimismo, grabamos un CD dedicado integramente a la obra del gran compositor mexicano Manuel Enríquez, en una aportación sin precedentes en el panorama nacional.

26 fueron los municipios guanajuatenses que la Filarmónica del Bajío visitó con frecuencia durante los cinco años y medio de su residencia en la capital del Estado. Cuando he tenido la oportunidad de coincidir con guanajuatenses de distintas localidades que gozaron de los conciertos de la Filarmónica en aquellos años, todos, de manera invariable, me comentan la “pobreza musical” que se ha vivido en sus localidades desde que la Filarmónica fue obligada a emigrar. En la primavera del año 1992 la Filarmónica llegó a Querétaro, que la recibió con entusiasmo y generosidad y a la que dio, unos meses después, “carta de naturalización” nombrándola FILARMÓNICA DE QUERÉTARO, En este status cumplirá el 21 de agosto próximo, 31 años de existencia.
Arribar a este venturoso Aniversario, ha llevado a Sergio Cárdenas a tener una actividad sin precedente, por lo pronto, este domingo 3 de junio a las 12:00 horas, habrá un Concierto de Gala en el Palacio de Bellas Artes, en un programa integrado por obras de M. Ravel, L. Beristein y A. Borodin y con la Cantoría de Niños de la ESM bajo la dirección de la maestra Mónica Paola Aguilera Zertuche y Cantoría de Jóvenes de la ESM dirigidos por Jeong Rim Lee. Repiten este Concierto el 9 de junio a las  19;00 horas en el Auditorio Blas Galindo y la entrada libre en ambas actuaciones.

domingo, 7 de mayo de 2017

OSESM-INBA, en el Palacio de Bellas Artes



Con obras de M. RAVEL ("La tumba de Couperin" y "Bolero"), L. BERNSTEIN ("Salmos de Chichester") y A. BORODIN (Danzas Polovetsianas de la ópera "Príncipe Igor"), la ORQUESTA SINFÓNICA de la ESCUELA SUPERIOR DE MÚSICA-INBA (Ciudad de México), debutará en la Sala Principal del PALACIO DE BELLAS ARTES el sábado 3 de junio, 2017, a las 12:00 hs.
Se contará con la participación de la CANTORÍA (120 voces) de la misma ESM, que dirige la Mtra. Mónica Paola Zertuche.
El mismo programa se expondrá de nuevo el viernes 9 de junio, 2017, a las 19:00 hs, en el Auditorio BLAS GALINDO, del Centro Nacional de las Artes.

SEMBLANZA de la
                    Orquesta Sinfónica de la Escuela Superior de Música                           
Instituto Nacional de Bellas Artes       

La conformación  de  la Orquesta  Sinfónica  de  la Escuela  Superior  de  Música  (OSESM)se remonta a inicios de la década de 1940 por iniciativa del Mtro. Salvador Contreras y a raíz de la  creación  de  la  entonces  Escuela  Nocturna  de  Música  en  1936  que  se  ubicó  en  la  calle  de Moneda 14 y 16 en el Centro Histórico de la Ciudad de México, por iniciativa de los abogados Muñoz  Cota  y  Gonzalo  Vázquez  Vela –éste  último,  Secretario  de  Educación  Pública–y  por decreto del entonces Presidente Lázaro Cárdenas. Desde entonces y hasta la fecha la Orquesta ha tenido un papel preponderante en la formación musical de los alumnos que a lo largo de más  de  setenta  años  han  formado  parte  de  la  Escuela  Superior  de Música  (ESM)  del  Instituto Nacional de Bellas Artes. En la actualidad, la OSESM está conformada por cerca de medio centenar de estudiantes de la ESM y cuenta con la participación de invitados de otras instituciones por lo que es hoy, en el seno  de  la  institución,  la  piedra  angular  de  la  actividad  artística  que  ahí  se  genera.  Entre  los maestros  que  a  lo  largo  de  la  vida  de  la  orquesta  han  tenido la  dirección a  su  cargo  se encuentran  Salvador  Contreras,  Daniel  Zarabozo,  Enrique  Diemecke,  Miguel  Salmón y Sebastián Cohen.

Cabe  destacar  que  el  propósito  de  la  OSESM  es  el  de  proveer  a  los músicos  jóvenes  una experiencia  artística  que  les  permita  estar  a  la  altura  de  las  exigencias  musicales  que  la actualidad impone en el campo profesional. Asimismo, la Orquesta constituye el corazón académico  del  ESM,  pues  en  la  orquesta  confluyen  alumnos  de  casi  todas las  especialidades  y  se proyecta  como  un  elemento  insustituible  en  la  formación de  los  alumnos  de  la  carrera  de Dirección de Orquesta. Por lo anterior, no cabe duda que a lo largo de su historia, la Orquesta ha  servido  como  espacio  académico  para  la  formación  de  algunos  de  los  mejores  músicos profesionales de la actualidad.

Tras  un exitoso  momento  de  logros  académicos  y  artísticos,  la  Orquesta Sinfónica de la Escuela Superior de Música tiene, desde agosto de 2016, al distinguido Mtro. Sergio Cárdenas como Director Artístico, quien a la fecha ha manifestado un alto espíritu de entrega  en  la  formación  musical  de  los  integrantes  de  la  OSESM y quien así  mismo  ha realizado fuera de la ESM una inconmensurable aportación al quehacer musical de México, que puede  constatarse  en  su  trayectoria.  Por  lo  anterior,  no  omito  mencionar  que  el  Mtro.  Cárdenas  es  en  nuestra  contemporaneidad  un  referente en  la  excelencia  cultural  y  artística  de nuestro  país y su  Dirección marcará  con  toda  seguridad  un  hito  en  la  historia  musical  de nuestra orquesta y nuestra institución.

Ciudad de México a 11 de mayo de 2017 


© José Francisco Gómez Pérez, Secretario Académico
Escuela Superior de Música 
Instituto Nacional de Bellas Artes

sábado, 6 de mayo de 2017

ELÍAS, oratorio de MENDELSSOHN





Viernes 16 de junio, 2017                                                                                   Sala Nezahualcóyotl

20:30 hs                                                                                                Centro Cultural Universitario

                                                                                                                                  Ciudad de México

ELÍAS
Oratorio basado en textos del   Antiguo Testamento
Música de
FELIX MENDELSSOHN – BARTHOLDY
( op. 70)

(expuesto por primera vez en el Festival de Música de Birmingham el 26 de agosto de
1846 bajo la dirección del compositor).

SOLISTAS VOCALES                                                                             
                  Dhyana AROM, soprano                                Linda SALDAÑA, contralto 
           Ricardo CASTREJÓN, tenor                                 Fernando DIEGO , barítono
                                            Evelyn Natalia MORA , niña soprano 



CORO R. Peralta ( Dir. Noemí MENDOZA)
CORO Canticum Novum (Dir. Nahum AQUINO)
CORO DE LA UAM-Iztapalapa (Dir. Angélica RAMÍREZ)
CORO Convivium Musicum
(Director: Víctor LUNA)

Niños y Jóvenes Cantores de la Facultad de Música-UNAM
(Directora: Patricia MORALES)

ORQUESTA SINFÓNICA “Estanislao Mejía” de la Facultad de Música-UNAM
Sergio CÁRDENAS, director artístico

La obra se canta en español. Traducción y adaptación hecha por Sergio Cárdenas,
basada en el texto alemán  original.      Intermedio al terminar la Primera Parte


Primera Parte
LA GRAN SEQUÍA

El anuncio del castigo      Vive Jehová, Dios de Israel, a quien sirvo yo…                                Elías

Obertura                                                                                                                                 Orquesta

1.- Coro                             Jehová, ¿habrás tú de destruirnos?                                 El Pueblo de Israel
2.- Dueto con Coro                  ¡Dios, oye nuestra oración!                                      El Pueblo de Israel
3.- Recitativo                                ¡Desgarrad vuestros corazones…                                                       
4.- Aria                                   “Si de todo corazón me buscas…      
5.- Coro                                La maldición nos ha llegado…                                  El Pueblo de Israel

ESCENA EN EL TORRENTE DE KERIT
6.- Recitativo                         Elías, sal de aquí   
7.- Coro                                El enviará sus ángeles y ordenará que te cuiden              Coro de ángeles

ESCENA EN SAREPTA DE SIDÓN
     Recitativo:                                Elías, levántate y vete a Sarepta    
     Recitativo:                                La harina no se acabará     

ESCENA DE LA RESURRECIÓN DEL HIJO DE LA VIUDA
8.- Recitativo, Aria y Dueto        ¿Qué hay entre tú y yo, oh hombre de Dios?              La viuda, Elías
9.- Coro                             ¡Bendición a quien le teme!


EL SACRIFICIO EN EL MONTE CARMELO
10.- Recitativo con coro        Vive Jehová, el Dios de Israel, a quien sirvo yo.          
11.- Coro                                           ¡Óyenos, Baal, y respóndenos!                       Profetas de Baal
12.- Recitativo con coro                        ¡Clamad más fuerte!                          Elías, Profetas de Baal
13.- Recitativo con coro        ¡Clamad más fuerte,que no escuchó!                Elías, Profetas de Baal
14.- Recitativo y Aria            ¡Oh gentes, venid cerca de mi!       
15.- Coro                                 Echa tu carga en el Señor
16.- Recitativo con coro        Oh tú, que das a los ángeles ser                     Elías, el Pueblo de Israel
17.- Aria                                ¿No es su palabra como fuego?    
18.- Arioso                           ¡Ay de los que me olvidan!     

FIN DE LA SEQUÍA
19.- Recitativo con Coro      Tu pueblo ayuda, hombre de Dios            
20.- Coro                              ¡Gracias a Dios! de la tierra apagó la sed                 El pueblo de Israel

INTERMEDIO

Segunda Parte

PROMESAS DE JEHOVÁ AL PUEBLO DE ISRAEL
21.- Aria                      Oye, Israel, lo que el Señor dice                                                        Soprano
22.- Coro                              No temas ya, ha dicho Dios

ESCENA DE LA PERSECUSIÓN DE ELÍAS
23.-  Coro                           Ay de él!   ¡Morirá!                                                        El pueblo de Israel
24.- Recitativo                  Varón de Dios, escucha mis palabras:                                                  
25.- Aria                            ¡Basta ya, Señor!            
26.- Recitativo                   Vedle…dormita bajo el enebro         
27.- Trío                             Vuestros ojos levantad a los montes                                         
28.- Coro                              Mira, quien cuida a Israel…                                  

ELÍAS EN EL MONTE HOREB
29.- Recitativo                      Levántate, Elías                                                                         
30.- Aria                             Descansa en Dios y espera en él           
31.- Coro                             El que persevere hasta el fin…
32.- Recitativo                    Dios, se oscurece mi vida        
33.- Coro                             He aquí que pasaba Jehová
34.- Recitativo:                  Yo tornaré con la fuerza de Dios        
35..- Arioso                         Los montes se correrán        
36.- Coro                             Y el profeta Elías irrumpió como fuego
37.- Aria                              Entonces brillarán los justos       
38.- Coro                             Entonces su luz como la aurora irrumpirá


El Coro Convivium Musicum celebra en el presente año de 2017, el 45 aniversario de su fundación. En la década más reciente, ha participado con notorio entusiasmo y generosidad en diversos conciertos de la Sinfónica “Estanislao Mejía” (OSEM-UNAM). Quienes integramos la OSEM-UNAM compartimos la alegría de tan significativo aniversario  del Coro Convivium Musicum en el contexto de la cultura nacional, haciendo propicia la ocasión para reiterar el agradecimiento por la generosidad  con la que ha venido apoyando nuestra actividad concertística.


Aquí el texto completo, incluyendo la narración bíblica:

Primera Parte

Introducción al reinado de Ajab                                                                                                                              Narrador

Ajab, hijo de Omrí, comenzó a reinar en Israel
el año treinta y ocho de Asá, rey de Judá.    - -
Ajab, hijo de Omrí, reinó sobre Israel en Sama
ría veintidós años. Ajab, hijo de Omrí  hizo el
mal a los ojos de Jehová más que todos los que
fueron antes que él. Lo de menos fué haber se-
guido los pecados de Jeroboam, hijo de Nebat,
sino que, además tomó por mujer a Jezabel, hi
ja de Ittobaal, rey de los sidonios, y se fué
a servir a Baal postrándose ante él.  Alzó un   -
altar a Baal en el santuario de Baal que edifi
có en Samaría. Hizo Ajab el cipo y aumentó la
indignación de Jehová, Dios de Israel, más que
todos los reyes de Israel que le precedieron.


LA GRAN SEQUIA

El anuncio del castigo                                                                                                                                                Elías

Vive Jehová, Dios de Israel, a quien sirvo yo:
He aquí no habrá en estos años rocío ni lluvia,
hasta que yo de mi voz.



Obertura                                                                                                                                                                  Orquesta

1.- Coro                                                                                                                                                                  El Pueblo de Israel

Jehová, ¿habrás tú de destruirnos?

La siega ha pasado,
el verano terminó…
y no llegó ayuda alguna.

¿Quiere Jehová ya no ser Dios en Sión?

Los ríos desaparecen
y se secan manantiales;
de sed, al paladar se   -
pega la lengua del niño.

Ya los pequeños piden pan
Mas no hay alguno que se los reparta.


2.- Dueto con Coro                                                                                                                                                Pueblo de Israel

¡Dios, oye nuestra oración!
Sión extiende sus manos ya
sin encontrar consuelo alguno.
¡Dios, oye nuestra oración!

3.- Recitativo                                                                                                                                                                                    Abdías

¡Desgarrad vuestros corazones
y no vuestros vestidos!
Pues vuestro pecado hizo que Elías cerrara el
cielo por orden de Dios
Retornad, pues, al Señor vuestro Dios;
pues es clemente
compasivo
paciente
y de gran bondad.
El sufre si castiga.                

4.- Aria                                                                                                                                                                                                      Abdías                 

“Si de todo corazón me buscas,
ciertamente habrás de hallarme”,
ha dicho Dios.
¡Oh, si supiera como hallarle
Y poder llegar a su morada!

5.- Coro                                                                                                                                                                  Pueblo de Israel

Mas el Señor no la vió,
de nos se burla:
La maldición nos ha llegado,
nos perseguirá hasta matarnos.

“Pues yo el Señor, tu Dios,
soy un celoso Dios que castigo
el pecado de los padres en los hijos,
hasta en la cuarta generación
de los que me odian.
Mas tengo misericordia
por mil generaciones
Con los que me aman y mis mandamientos
guardan”.


ESCENA EN EL TORRENTE DE KERIT


6.- Recitativo                                                                                                                                                                  Un Angel

Elías, Sal de aquí
y vete al oriente
y escóndete en el torrente de Kerít;
beberás del torrente
y a los cuervos encargaré
te sustenten todo el día.
Es la voz de tu Dios.

Narrador:  y Elías hizo según la palabra de Jehová
y se fue a vivir al torrente de Kerít que
está al este del río Jordán. Los cuervos
le llevaban pan por la mañana y carne por
la tarde; y bebía del torrente.

7.- Coro                                                                                                                                                                  Coro de ángeles

El enviará sus ángeles y ordenará
que te cuiden en todos tus caminos,
que te lleven en sus manos,
y que tu pie no tropiece en piedra.


ESCENA EN SAREPTA DE SIDON


Narrador:  Al cabo de los días se secó el torrente, porque
no había lluvia en el país. Y le fue dirigida
la palabra de Jehová a Elías diciendo:                                                  


Recitativo:                                                                                                                                                                  Un Angel

“Elías, levántate y vete a Sarepta
y quédate allí; el Señor ordenó a
una viuda de allí que te dé de  comer”


Narrador:  Se levantó y se fue a Sarepta. Cuando
entraba por la puerta de la ciudad ha
bía allí una mujer viuda que recogía
leña.  La llamó Elías y dijo: “Traéme,
por favor, un poco de agua para mí en tu
vaso para que pueda beber.”
Cuando ella iba a traérsela, le gritó:
“Tráeme, por favor, un bocado de pan en
tu mano.” Ella dijo: “Vive Jehová tu
Dios, no tengo nada de pan cocido; solo
tengo un puñado de harina en la tinaja
y un poco de aceite en la orza. Estoy
recogiendo dos palos, entraré y lo prepa
raré para mí y para mi hijo, lo comere - -
mos y moriremos.” Pero Elías le dijo:     -
“No temas. Entra y haz como has dicho, -
pero primero haz una torta pequeña para
mí y tráemela, y luego la harás para ti
y para tu hijo. Porque así habla Jehová,
Dios de Israel:                

Recitativo:                                                                                                                                                                  Elías

La harina no se acabará
ni se agotará el aceite,
hasta el día que el Señor
deje llover sobre la tierra”.                                 


Narrador:  Ella se fue e hizo según la palabra de
Elías, y comieron ella, él y su hijo”. No
Se acabó la harina en la tinaja ni se ago
tó el aceite en la orza, según la palabra
que Jehová había dicho por boca de Elías.

ESCENA DE LA RESURRECION DEL HIJO DE LA VIUDA


Narrador:  Después de estas cosas, el hijo de la dueña
de la casa cayó enfermo, y la enfermedad fué
tan recia que se quedó sin aliento.   Entonces
ella dijo a Elías:



8.- Recitativo, Aria y Dueto                                                                                                            La viuda, Elías

(La Viuda)  ¿Qué hay entre tú y yo,
oh hombre de Dios?
¿Has venido a mi a recordarme mis pecados?
¿a castigar mi hijo vienes?
Mi hijo está enfermo, hombre de Dios;
su enfermedad tan grave es
que aliento no queda en él.

De día sollozo tanto
de noche llorando estoy.
Vé mi desgracia 
sé tu de mi hijo el salvador.

Mi hijo   … ya  no hay aliento en él.


(Elías)         Dame, mujer, tu hijo.
Dios, mi Señor, ¡   escúchame   !
Vuélvete, oh Dios y sé benigno,
y ayuda al hijo de tu sierva.

Eres benigno,
clemente,
paciente
y de gran bondad y lealtad,

Dios, mi Señor,
deja que el alma de este niño
vuelva a él de nuevo.
(La Viuda)  ¿Harás entre los muertos un milagro?
… ya no hay aliento en él.

(Elías)         Dios, Señor
deja que el alma de este niño
vuelva a él de nuevo.

(La Viuda)  ¿Se alzarán los muertos
y te lo agradecerán?

(Elías)         Dios, Señor
deja que el alma de este niño
vuelva a él de nuevo.

(La Viuda)   Jehová oyó tu plegaria,
el alma del niño ha vuelto
y él vuelve a la vida!

(Elías)            ¡Mira, tu hijo vive!

(La Viuda)  Reconozco hoy
que tú de Dios vienes
y en tu boca
la palabra suya verdad es.

¿Cómo podré pagarle
Toda la bondad que él a mi dá?

(Elías)           Amarás al Señor,
le amarás con todo tu corazón

(Elías y la   Con toda tu alma,
Viuda)        con todo tu ser.
Pues él bendice a quien le teme.

9.- Coro

¡Bendición a quien le teme,
a quien por sus caminos va!
Tendrán los justos luz en las tinieblas,
 la luz de el tierno,
clemente
y del justo.



EL SACRIFICIO EN EL MONTE CARMELO



10.- Recitativo con coro.                                                                                                                              Elías, Ajab, Pueblo
                                                                                                                                                                                    de Israel, Profetas
                                                                                                                                                                                    de Baal


(Elías)       Vive Jehová, el Dios de Israel,
a quien sirvo yo.
Hoy, cumplido el tiempo,
yo me mostraré ante el Rey
y el Señor hará
que llueva sobre la tierra.

(Ajab)        ¿Acaso eres Elías, quien confunde
al pueblo de Israel?

(El Pueblo)          ¿Eres Elías, quien confunde
al pueblo de Israel?

(Elías)              No, yo no confundo a Israel,
Eres tú, rey, y tu familia;
pues tú el mandamiento del Señor
cambiaste por Baal.
Pues bien: envía a congregar
y a reunir ante mi
a todo Israel en el monte Carmelo;
y a todos los profetas de Baal
y todos los de Jezabel que en la
mesa del rey comen 
entonces sabremos quien es Dios,

(El Pueblo)       Entonces sabremos quien es Dios y Señor.

(Elías)       Pronto, profetas de Baal,
tomad un novillo, mas no le pongan fuego;
e invocad el nombre de vuestro dios
y yo invocaré el nombre de Jehová;
y el dios que responda fuego,
Dios él será.

(El Pueblo)       Si, y el dios que responda con fuego,
Dios él será.

(Elías)       Orad primero vos,
pues sois más numerosos.
Empero he quedado yo solo
Como profeta del Señor,
¡Invocad vuestras deidades!

11.-                   (Profetas de                  ¡Oyenos, Baal, y respóndenos!
 Baal                                    Sacrificio ofrecemos,
¡óyenos y respóndenos!
Oh Baal, con tu poder,
Baal   ¡respóndenos!

Fuego envía y destruye al traidor.


12.- Recitativo con coro                                                                                                                                                Elías, Profetas de
                                                                                                                                                                                    Baal.

(Elías)       ¡Clamad mas fuerte!
Decís que él es Dios:
recita …  o estará ocupado
o viajando está …
¿por ventura dormita?


¡ Despertadle!
¡Clamad mas fuerte!

(Profetas de ¡Oyenos Baal!
Baal)          Presto ven
                 ¿porqué tardas?



13.- Recitativo con coro                                                                                                                                                Elías, Profetas de
                                                                                                                                                                                    Baal.

(Elías)       ¡Clamad mas fuerte,
que no escucho!
Herid vuestros cuerpos con cuchillo
como es costumbre,
y sobre el altar debéis saltar

¡Clamad más fuerte!
Nadie os responderá,
nadie escucha,
nadie oye.

(Profetas de ¡Baal!  ¡Baal!
Baal)          ¡óyenos Baal!
El enemigo nos humilló,
¡oh, responde!


14.- Recitativo y Aria                                                                                                                                                Elías

¡Oh gentes,
venid cerca de mi!

Dios de Abraham
Isaac
e Israel,
declara hoy que tú eres Dios
y que yo soy tu siervo,
y que yo todo hago
por tu mandato.
Escucha, oh Dios, ¡respóndeme!

Conozca el pueblo
que tú eres Dios
y vuelva a entregarte el corazón;
que el pueblo vuelva
a entregar su corazón a tí.

15.- Coro

Echa tu carga en el Señor
y el te sustentará.
Al justo, jamás zozobrar dejará:
su mano está presente.
¡Cuan vasta es su merced,
tan vasta como el cielo!
Que nadie se avergüence
de esperar en él.


16.- Recitativo con coro                                                                                                                                                Elías, el Pueblo
                                                                                                                                                                                    de Israel.

(Elías)       Oh tu, que das a los ángeles ser:
tu palabra cual flamante fuego
deja descender.

(Pueblo)       El fuego descendió
y el holocausto ya consume.

Delante de él postraos ya.
¡Jehová, nuestro Dios!

Nuestro Dios uno es
y no hay otros dioses junto a él.

(Elías)       Falsos profetas de Baal;
prendedlos sin que falte uno,
y al torrente llevadlos
y sean degollados.


(Pueblo)       Falsos profetas de Baal;
prendedlos sin que falte uno,
sean degollados.


17.- Aria                                                                                                                                                                  Elías

¿No es su palabra como fuego,
como martillo que quiebra la roca
en pedazos?


Un justo juez es Dios,
mas fácil de irritar;
quien no se arrepienta
su espada encontrará;
también su arco hallará listo.


18.- Arioso                                                                                                                                                                  Contralto
¡Ay de los que me olvidan!
habrán de ser destruidos
pues ellos hánme sido infieles.

Hubiéralos redimido
Si falsedad no hubieran hablado de mi.
hubiéralos redimido,
mas no escucharon.

¡Ay de ellos!


FIN DE LA SEQUIA


19.- Recitativo con Coro                                                                                                            Narrador, Abdías, Elías su
                                                                                                                                                                  Criado, el pueblo
                                                                                                                                                                  de Israel.

(Abdías)       Tu pueblo ayuda, hombre de Dios;
pues no hay alguno
entre los paganos dioses
que pueda darnos lluvia
o pueda abrir el cielo:
Tan solo Dios puede hacer tal cosa.

(Narrador)       Subió entonces Elías a la cima del
Monte Carmelo y se inclinó hacia la
tierra poniendo su rastro entre las
rodillas y oró diciendo:

(Elías)       Jehová: tus enemigos ya destruiste
Y golpeaste.  Ahora mira desde el cielo
Y vé la desgracia que aflige a tu pueblo.
Abre los cielos y baja de allí,
ven y ayuda a tu siervo, oh Dios. 

(El Pueblo)       Abre los cielos y baja de allí,
ven y ayuda a tu siervo, oh Dios

(Elías)       Vé más arriba, niño,
y mira hacia el mar 
vé si el Señor escuchó mi oración.

(El niño)       No veo nada 
el cielo está limpio sobre mi cabeza.

(Elías)       Tu palabra el cielo cerró
pues contra tí ellos pecaron;
mas ahora invocan
y oran en tu nombre;
y ante ti sus pecados confiesan.

Sé, pues, benigno
y perdona su pecar.
Ven y ayuda a tu siervo, oh Dios.

(El Pueblo)       A nuestros ruegos benigno sé;
ven y ayuda a tu siervo, oh Dios.

(Elías)       Sube otra vez
y mira hacia el mar.

(El niño)       No veo nada 
la tierra está ardiente bajo mis pies.

(Elías)       ¿Oyes tú rumor de lluvia?
¿Aún no se ve nada en el mar?

(El niño)       No veo nada

(Elías)       Vuélvete
y de tu siervo escucha la oración,
Dios, Señor, mi Dios,

Cuando yo clamo a tí, mi Señor,
no deseches mi voz.
muestra, Señor tu misericordia.

(El niño)       Ya veo que una pequeña nube
sube del mar 
El cielo se oscurece con nubes y vientos:
¡Se acerca una tormenta!

(El Pueblo)  ¡Gracias a Dios por sus mercedes!

(Elías)       Gracias a Dios, pues él es bueno,
Y su bondad dura por siempre jamás.



20.- Coro                                                                                                                                                                  El pueblo de Israel


¡Gracias a Dios!
de la tierra apagó la sed.

Las aguas corren en gran caudal,
estruendosas se mueven.
Los vientos de tempestad 
su furia potente 

Mas Jehová los gobierna poderoso.

¡Gracias a Dios!
De la tierra se apagó la sed.




INTERMEDIO

Segunda Parte

PROMESAS DE JEHOVA AL PUEBLO DE ISRAEL


21.- Aria                                                                                                                                                                                    Soprano

Oye, Israel, lo que el Señor dice;
¿sus mandamientos acaso has guardado?
¿Quién dió crédito a nuestra prédica?
¿Y a quien su brazo el Señor revelará?
¿a quien Jehová su brazo mostrará?
¿Oye, Israel, lo que el Señor dice!

Dice el Señor, redentor de Israel,
al oprimido,
al siervo esclavo de tiranos:
“Yo soy tu consolador.
No temas ya,
pues yo soy tu Dios y tu Sostén.
¿Quién eres tú?
si delante del mortal temor tu tienes
Y olvidas a Dios quien te ha hecho
y el cielo extendió
y cimentó la tierra?”



22.- Coro

No temas ya, ha dicho Dios

No temas ya, contigo estoy,
tu ayuda soy.

No temas ya
pues yo soy Jehová tu Dios
quien dice a tí:
No temas ya.
Y si a tu izquierda caen mil
Y a tu derecha caen diez mil,
a ti no han de derribarte.
No temas ya: contigo estoy,
tu ayuda soy,
ha dicho Dios.



ESCENA DE LA PRESECUSION DE ELIAS
  
23.- Recitativo                                                                                                                                                                  Abdías


Varón de Dios,
con atención escucha mis palabras:
Jazabel juró: “Elías habrá demorir”.
Ya tus enemigos te acechan,
preparan una red para tí
para prenderte,
para matarte.



24.- Coro                                                                                                                                                                  Pueblo de Israel

¡Ay de él!   ¡Morirá!
¿Porqué puede el cielo cerrar?
¿Porqué profetiza en el nombre del Señor?
¿Porqué ha hablado en el nombre del Señor?
¡Sea él de muerte digno!
¡deténgalo!
¡agárrenlo!
¡Mátenlo!

25.- Recitativo                                                                                                                                                                   Abdías, Elías

(Abdías)       Ahora levántate y huye,
vé por el desierto
y el Señor Jehová irá contigo;
su mano te guiará
no te dejará.
Vete pronto
y bendícenos.

(Elías)       ¡No quieren arrepentirse!


Vén en paz, mi siervo;
Jehová va contigo.

… yo iré al desierto…

26.- Aria                                                                                                                                                                   Elías

¡Basta ya!    ¡Señor!
toma mi alma
pues no soy mejor que mis padres.
Yo no quiero vivir ya más
pues vanidad son mis días.

Gran celo por ti sentí, Señor Jehová
pues los hijos de Israel
tu pacto dejaron
y tus altares han destruido;
mataron a espada tus profetas.

Mas solo estoy,
solo he quedado  
y ya soy buscado,
buscan ya mi vida para quitármela.
¡Basta ya!
Toma, Señor, mi alma.

27.- Recitativo                                                                                                                                                                   Tenor

Vedle…
dormita bajo el enebro.

Mas los que temen al Señor
han de ser cuidados por sus ángeles

28.- Trío                                                                                                                                                                   Los Angeles

Vuestros ojos levantad a los montes
de donde auxilio vendrá.
Vuestro auxilio viene del Señor,
creador de los cielos y tierra.
Dijo: “Vuestro pié no hará tropiezo,
el guarda no dormirá,
no, nunca dormitará”.


29.- Coro

Mira, quien cuida a Israel
no ha de dormitar.
Si en el temor vagas,
te consolará.


ELIAS EN EL MONTE HOREB


30.- Recitativo                                                                                                                                                                  Un Angel, Elías

(Un Angel)                                               Levántate, Elías,
que un gran camino, tienes ante ti;
Por cuarenta días viajarás a Horeb,
al monte de Dios.

(Elías)                                                       Señor, en vano trabajo
Y uso mi fuerza inútilmente.
Ah, tú que el cielo rompes,
Y al enemigo temblar haces
A causa de tus maravillas,
¿Porqué los dejas extraviarse de tus caminos,
Y su corazón endurecer
Y el temor de ti perder?

¡Oh, que mi alma muera!



31.- Aria                                                                                                                                                                  Un Angel

Descansa en Dios y espera en él,
y tus deseos te los dará.
Camina en sus senderos,
confía en él;
que no te impacienten
los malvados.
Descansa en Dios y espera en él.

32.- Recitativo                                                                                                                                                                  Elías, Un Angel

(Elías)                                                       Dios, se oscurece mi vida;
No te alejes
y no escondas de mi tu rostro.
Mi alma, como tierra seca,
tiene sed de tí.

(Un Angel)                                    Levántate, sal de aquí
y vete al monte del Señor;
y su grandeza mostrará ante ti.

Cubre tu rostro… viene el Señor

33.- Coro

He aquí que pasaba Jehová;
y un fuerte viento que rompía los montes,
que quebraba las rocas,
vino antes del Señor.
Mas el Señor no estaba en el viento.

He aquí que pasaba Jehová;
y la tierra temblaba
y el mar se agitaba;
mas el Señor no estaba en el sismo.

Y tras el sismo vino un fuego,
mas el Señor no estaba en el fuego.
Y tras el fuego vino un apacible silbo
… y en el silbo se acercó el Señor.

Narrador:       Al oírlo Elías, cubrió su rostro con el
manto, salió y se puso a la entrada de la
cueva.  Y Jehová le dijo: “Anda, vuelve
por tu camino hacia el desierto de Damasco,
pues hay todavía siete mil en Israel
que no se postraron ante Baal; haz con
ellos lo que el Señor te ha dicho.
Y vete y unge a Jehú
como rey de Israel; y a Eliseo le ungirás
como profeta en tu lugar”.

34.-                          Recitativo:                                                                                                                                                                  Elías

Yo tornaré con la fuerza de Dios.

Tú eres Señor
y por tu causa sufriré;
por eso mi corazón se regocija
y mi carne en paz reposa

35.-                           Arioso                                                                                                                                                                  Elías

Los montes se correrán
y los cerros serán movidos;
mas tu amor no me dejará
y tu pacto de paz no cambiará

36.-                          Coros

Y el profeta Elías irrumpió como fuego
y su palabra como antorcha.

Derribó a reyes orgullosos.

Oyó en el Sinai la represión
y en el Horeb el castigo.
Cuando el Señor le arrebató al cielo,
he aquí bajó un carro con fuego,
también con caballos de fuego;
y le llevó en torbellino al cielo.


                      Narrador:                  Por esto fue enviado al profeta
Elías: para reconciliar el corazón
de los padres con los hijos y el de los
hijos con los padres antes del día de
la venida del Señor.   Y alguien se
levantará y vendrá de la salida misma
del sol; y predicará el nombre del
Señor aún por sobre los poderosos.
El será su siervo, su elegido en quien
encuentra complacencia.
En él reposará el espíritu del Señor:
espíritu de sabiduría, de entendimiento,
de consejo, de fuerza, de conocimiento
y de temor de Jehová.


37.-                     Aria                                                                                                                                                                                    Tenor

Entonces brillarán los justos
como el sol en el reino de su padre.

Gozo, alegría les acompañarán;
tristeza y gemidos de ellos huirán.

38.-                     Coro                                   
Entonces su luz como la aurora irrumpirá
y vuestra salvación mostrará;
y la gloria del Señor la acompañará.

Dios, nuestro Padre,
¡cuán grande es tu nombre en las naciones!
Amén.