miércoles, 31 de diciembre de 2014

Mis lecturas en el año 2014

Los autores de los libros que leí en 2014 son:
Julia Kristeva, Paul Ricouer, Michel Houellebecq, Pablo Montoya (2 libros),  Slavoj Zizek, Nikolai Grozni, Lou Andreas Salomè, George Steiner, Alessandro Baricco, Giorgio Agamben (3 libros) , Stefan Zweig, Ian McEwan, Rafael Pérez Gay, Thomas Bernhard, Julian Barnes, Paolo Giordano, Jaime Muñoz Vargas, Haruki Murakami, MIlan Kundera, Junichiro Tanizaki, Karl Krauss, Rüdiger Safranski, Eugen Herriegel, Darian Leader, Andrzej Szczeklik Jeanne Hersch, Yishai Sarid, Juan Villoro y Lucía Álvarez (los libros de los últimos dos autores no aparecen en la foto).

lunes, 29 de diciembre de 2014

En el REPERTORIO de LOS 12 VIOLONCHELISTAS de la FILARMÓNICA DE BERLÍN




THE 12 CELLISTS of the BERLIN PHILHARMONIC ORCHESTRA

Compositions
Works composed for the "12"

Boris Blacher: Blues-Espagnola-Rumba philharmonica.
First performance on October 26, 1973 in Tokio
Jean Francaix: "Aubade" for 12 Celli soli.
Work commissioned by the Berliner Festwochen.
First performance on September 30, 1975 in Berlin.
(Schott & Söhne)
Arvo Pärt: "Fratres" for 12 Celli.
Work commissioned by the Berliner Festwochen.
First performance on September 19, 1982 at Philharmonie, Berlin
(Universal EditionWien)
Arvo Pärt: Missa Brevis
Kaija Saariaho: Neiges
Iannis Xenakis: "Retours" for 12 Celli-soli.
Work commissioned by the City of Bonn.
First performance on November 20, 1976 in Bonn.
(Salabert Verlag Paris)
Tan Dun: "Secret Land" for Orchestra and Twelve Violoncellos (2004)
Work commissioned by the Berliner Philharmoniker.
First performance on June 17, 2004 at the Philharmonie, Berlin
Conductor: Sir Simon Rattle
Helmut Eder: Melodia - Ritmica, op. 59, Nr. 1
First performance on April 17, 1973 in Salzburg.
(Doblinger-Verlag)
(Bote & Bock)
Michael Braunfels: "Symposion" for 12 Celli soli.
First performance on Dec. 13, 1975 at the WDR in Cologne.
(Siebel Musikverlag München)
Werner Thärichen: "Hommage aux Douze".
First performance on Mai 20, 1976 at Philharmonie, Berlin.
(Bote & Bock)
Marcel Rubin: "Concertino for 12 Celli".
Work commissioned by the Wiener Festwochen.
First performance on June 8, 1976 at the Great Hall of the Musikverein in Vienna.
(Doblinger-Verlag)
Gerhard Wimberger: "Plays" for 12 Celli soli, winds and percussion.
Work commissioned by the Salzburger Festspiele.
First performance on August 28, 1976 in Salzburg.
(Bärenreiter-Verlag)
Günter Bialas: "Assonanzen" for 12 Celli.
Work commissioned by the Schwetzinger Festspiele.
First performance on Mai 16, 1978 in Schwetzingen.
(Bärenreiter-Verlag)
Noam Sheriff: "Tre'y-Assar" for 12 Celli.
Work commissioned by the Senate of Berlin for the 30. Anniversary of the State of Israel.
First performance on August 16, 1978 in Jerusalem
Cesar Bresgen: "Elegie" for 12 Celli.
Work commissioned by the Salzburger Festspiele.
First performance on August 26, 1980 in Salzburg.
(Breitkopf & Härtel)
Rudolf Kelterborn: "Scene for 12 Cellists".
Work commissioned by the Musikfestwochen Luzern.
First performance on August 30, 1980 in Luzern.
(Bärenreiter-Verlag)
lkuma Dan: "Nights"' for 12 Celli.
Work commissioned by the Japan Arts Foundation, Tokio.
First performance on November 9, 1981 in Tokio.
(Ongaku No Tomo Edition)
Klaus Wüsthoff: "Cellodrom" for the 12 Cellists of the Berlin Philharmonic.
First performance on April 17, 1983 for the Prix Futura.
Television concert in SFB, Berlin
Wolfgang Fortner: "Madrigal" for 12 Celli.
First performance 1983/84 in Wiesbaden.
(Schott & Söhne)
Udo Zimmermann: "Canticum Marianum" for 12 Celli soli.
Work commissioned by the Dresdner Musikfestspiele.
First performance on June 28, 1985 at Kulturpalast, Dresden.
Wolfgang Rihm: "Augenblick" 1992.
First performance on October 9, 1992 at Philharmonie, Berlin
Brett Dean: "Twelve angry men" (after the film of the same name by Sydney Lumet)
Work commissioned by the Berlin Philharmonic Orchestra.
First performance on February 19, 1997 at Philharmonie Berlin.
(Boosey & Hawkes)
Wilhelm Kaiser-Lindemann: "Die 12 in Bossa-nova" (Variacoes brasileiras)
(Edition Kunzelmann, Lottstetten)
Wilhelm Kaiser-Lindemann: Suite for 12 Celli op. 28 (2000)
Work commissioned by the Brandenburg Summer Concerts.
First performance on August 19, 2000 at the Brandenburg Summer Concerts.
Wilhelm Kaiser-Lindemann: "... und Penthesilea träumt" op. 34
First performance on June 2, 2003 at the Semper-Oper, Dresden.
Sergio Cárdenas: The flower is a key (A rap for Mozart)
First performance on September 18, 2003 at the Kultur- und Kongresszentrum, Luzern
Sergio Cárdenas: Huapangos
First performance: March 9, 2009, at the Philharmonie, Berlin
Hans-Joachim Hespos: "Champeng" (2001)
Anniversary scene music for the 12 Cellists of the Berlin Philharmonic.
First performance on March 31, 2002 at the Mozarteum, Salzburg
Robert Brookmeyer: America 2002, in memoriam
for trumpet/flugelhorn and 12 Celli
Frangis Ali-Sade: Schüschtar (Metamorphosis)
Auftragswerk der Berliner Philharmoniker
First performance on October 5, 2002 at the Philharmonie, Berlin
Christian Jost: Images & Shadows für 12 mafiotische Solocelli (2003)
... nach einer epischen Geschichte in 3 Teilen
First performance on September 18, 2003 at the Kultur- und Kongresszentrum, Luzern
Peter Openshaw: Capriccio für 12 Celli (2001)
Peter Kolman: Take Over
Krzesimir Debski: Cello Animation (2002)
Peteris Vasks: Canto di Forza
Markus Stockhausen: Miniatur (einer Seelenreise)
Ursina Braun: das etwas andere Schlaraffenland
About 40 other pieces from all over the world have been dedicated to the 12 Cellists.

viernes, 26 de diciembre de 2014

45 años como compositor musical


 


“Una obra musical se debe vivenciar en su propio tiempo; las grabaciones son simples documentos”, Sergio Cárdenas
Escrito por Juan José Flores Nava on noviembre 20, 2014


45 años han transcurrido desde que el maestro Sergio Cárdenas —director fundador de la Orquesta Filarmónica de Querétaro— expusiera de manera pública una obra musical de su autoría. Fue en 1969: el coro del Departamento de Música Sacra del Seminario Teológico Presbiteriano de México interpretó, durante el culto de graduación de ese año, su pequeño motete para coro mixto a capella Oh, sálvame, Dios de amor. El propio Sergio Cárdenas, quien era uno de los graduados, se encargó de dirigir su pieza. Tal vez es este inicio el que ha hecho que hasta ahora un buen porcentaje de sus composiciones lo ocupe la música vocal y, más aún, la coral.
El catálogo de obras de Sergio Cárdenas (Ciudad Victoria, Tamaulipas, 17 de junio de 1951) incluye alrededor de 120 piezas. Nade menos: hace unos días, el pasado 9 de noviembre, la Radio Cultural de Alemania programaba su obra  The Flower is a Key (A Rap for Mozart), que escribió para los 12 Violonchelistas de la Filarmónica de Berlín por encargo de ellos mismos, sobre un poema del guanajuatense Dyma Ezban. A lo largo de la transmisión, escribiría Cárdenas un poco más tarde, “me emocionó encontrarme en compañía de J. Brahms, E. Grieg, A. Dvorak, K. Szymanowski, L. Bernstein, G. Gerschwin y R. Strauss”.
Quizá lo más fundamental de la obra de Sergio Cárdenas se encuentra grabado en siete discos compactos editados en Alemania y Polonia. Columpios y Sonrisa de amor son sus más recientes producciones discográficas. Pero su talento y disciplina no sólo lo han llevado a expresarse con música o a través de la música, también lo han hecho hablarle al mundo por medio de la escritura, labor de la que dan cuenta volúmenes como Música vocal, Allá por el norte, Un Rap para Mozart, Estaciones en la música y Una dimensión no lineal. Ha traducido del alemán original al español más de 80 poemas y las Elegías Duinenses del poeta checo Rainer Maria Rilke, además de casi medio centenar de poemas de autores alemanes contemporáneos.
Como director de orquesta ha estado al frente de la Sinfónica de la Universidad de Música Mozarteum, de Salzburgo, Austria (1975-1979); Sinfónica Nacional (1979-1984); Sinfónica de Hof, Alemania, (1985-1989); Filarmónica del Bajío / Filarmónica de Querétaro (1986-1997); Orquesta Sinfónica de El Cairo, Egipto, (2003-2004); y Orquesta Sinfónica de la Escuela Nacional de Música-UNAM (2005 a la fecha). Para celebrar los 45 años como compositor del maestro Sergio Cárdenas, compartimos con los lectores de Mamborock algunos de sus postulados.
Escribir es un acto de amor
Escribir es un complemento importante a mi quehacer artístico. No significa transmitir información: es un acto de amor, en tanto que expresión generosa, y es un acto de conciencia, en tanto que expresión documental del propio devenir. De manera similar que cuando dibujo símbolos en un papel pautado, escribir obedece a una necesidad interior de liberar energías que se acumulan en mí durante los diversos procesos de asimilación y maduración de la vida; son energías que me exigen ser liberadas a fuer de que de no ser así, terminen dañándome.
Dependencia excesiva de lo virtual
Algunos de los principales defectos en la formación de los jóvenes en las escuelas y conservatorios de música son el no entender el fenómeno del sonido, la imposición del metrónomo como un elemento para quitarle al ser humano cualquier capacidad de sentido del ritmo (reto a hacer el amor todo el tiempo siguiendo un metrónomo) y la dependencia excesiva de lo virtual (grabaciones, teclados electrónicos, videos). Esto último hace que al final los estudiantes ya no se aprendan una obra desde la partitura, sino desde una grabación con todo los aciertos y errores que ésta pueda tener.
Un gran defecto
Algunos músicos profesionales me lo han dicho: “Usted tiene una gran defecto: para usted lo más importante es la música y eso a nosotros no nos interesa.” ¡Qué lástima que el Estado gaste tanto dinero en alguien que no le interesa cumplir para lo que le están pagando! Porque, así es: para mí cualquier actividad artísticas debe tener como punto de partida un imperativo personal. Una necesidad personal de que uno mismo no se siente satisfecho, de que uno mismo no es uno mismo si no está haciendo eso. La satisfacción de sentirse completo con lo que uno hace es una manera de trascender al propia devenir. De ahí viene el apasionamiento por el ejercicio que uno practica. Si uno es un apasionado de la música, significa que sin la música uno sufre. Pero si aprendo a tocar violín sólo porque mi papá era violinista, estoy en el camino equivocado.”
Macdonalización del fenómeno musical
Siempre he tratado de que se incluya música mexicana en todas las agrupaciones en que he estado. Y muchas de las personas a las que les he hablando de este deseo de incluir música mexicana en las orquestas en lo primero que piensan es en el mariachi. De entrada no hay nada de malo en ello. Lo malo es cuando se pretende promover sólo al mariachi como lo más representativo de la música mexicana, porque de entrada está discriminando una gran cantidad de manifestaciones. Si sólo es el mariachis, ¿qué pasa con la música de los coras, de los tarahumaras, de los pueblos purépechas; qué pasa con la música de la región del Golfo o con la de la Huasteca…? En fin, hay tantas manifestaciones que ese intento un tanto estadounidense de unificar la identidad nacional bajo un solo criterio, me da la impresión de que es una especie de macdonalización del fenómeno musical, para que en todo el país sea igual.”
El mejor sinfonista mexicano
En mi opinión, el mejor sinfonista hasta ahora que ha dado México se llama Candelario Huízar. Es un compositor que en función de esa necesidad creativa era extremadamente exigente. Son varias las obras suyas que no pueden ser tocadas por principiantes, mucho menos por gente que no tiene un compromiso real con la música. ¿Qué ha sucedido desde hace 50 años o más con la obra de Huízar? Pues que los directores se resisten a hacerla porque hay que trabajar mucho, hay que saber ensayar.
Vivir la música en su tempo
Una obra musical se debe vivenciar en su propio tempo. Pareciera que me contradigo porque yo mismo he hecho muchísimas grabaciones, pero hay una diferencia entre entender, asumir y escuchar una grabación como simple documento, a creer que es el fenómeno musical en sí. Porque una grabación no traslada el espacio acústico (o sala de concierto) donde se generó a cualesquiera de los lugares en donde se escucha (la sala de mi casa, por ejemplo). Es decir, una grabación no es la vida musical. Si lo fuera, entonces cualquier película pornográfica sería sustituto de una experiencia sexual. La música no existe en ningún otro lado fuera del lugar en que se da como expresión humana en vivo. Cuando deja de sonar, no existe más.
Que la gente aplauda
Los jóvenes compositores en México no tienen caminos para dar a conocer su trabajo. Nuestros directores y nuestras orquestas no les dan la posibilidad. A la par de las autoridades, en términos generales (y sin hacer un juicio sumario porque hay quienes hacen muy bien su trabajo), los directores de orquesta en México se han convertido en un obstáculo gravísimo para conocer la música nueva. A ellos lo que les importa es que al final de cada concierto la gente les aplauda. Algunos directores se quejan de que las obras de estos jóvenes compositores están mal hechas. Pero dicen eso porque muchas veces no las han estudiado o ensayado correctamente. Y cuando llegan a tocar una obra, la orquesta termina haciéndolo sin ningún tipo de involucramiento, sin ninguna seriedad, sin ningún compromiso o profesionalismo.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

De DYMA EZBAN: El mejor regalo del mundo


DYMA EZBAN

EL MEJOR REGALO DEL MUNDO
                  
                                                      FELIZ NAVIDAD 
EN RECONCILIACIÓN CON LA VIDA.


Con el correr de los años
y el haber experimentado el gozo de regalar un objeto,
volvía a recurrir al objeto para hacer sentir
mi presencia y el cariño a la gente que he querido.

(En ello he recuperado espacio y tiempo,
sentidos e interpretaciones de vida hacia los demás).

Nunca he comprendido la generosidad,
pues pienso que todo mundo es y debe ser así,
entregarse, donarse, sin petición de un algo a cambio.

Nunca he tenido lo suficiente
para interpretar mis sentimientos
para hacerle sentir a la gente querida
mi afecto y mi hermandad,
en este caso,
la inmediatez de un objeto muy costoso.

Pensé que lo creado espiritualmente
sería lo más verdadero
para ofrecer un poco de la vida
de uno mismo en el otro,
y entregaba pinturas, dibujos,
discos, películas, libros. Poemas.
Ese es el regalo más indicado para
compartir y hacer cambiar
un pedacito de vida al otro.

Complicidad que uno busca
para  no quedase solo en el mundo,
para no sentirse solo.

Si se ha de dialogar con sentimientos,
más vale que sea a partir de la creación
y en el trabajo propio
por ofrecer un algo verdadero.

Sin embargo,
hasta ahora he descubierto
el mayor regalo
que se puede ofrendar a un ser amado
y es el poner frente al otro
la presencia misma del otro.
El estar presente en su vida
es participar de la vida del otro
en el diálogo de vivir.

El objeto pertenece siempre a lo histórico
y en lo histórico se queda el afecto y el querer.
La presencia trasciende lo histórico
porque es la naturaleza original
que viene a visitar y a entregarse  al ser amado.

El mayor regalo
es celebrar la presencia del otro
en mi propia presencia,
mutuamente regalarnos la vida,
nuestra propia integridad de ser.

Celebrar que somos, que estamos,
no lo  que uno o el otro ha llegado a ser,
no el saber o el poder o la belleza
o la ambición en la historia del otro,
si no el haberse conocido
e implicado en el mundo,
(o el que estemos dispuestos a serlo).

Así,
cada celebración
será un  reconocimiento
del que da y del que recibe,
Sea lo que sea el regalo,
será en el tiempo de la vida…
siempre…siempre en el  espacio de la vida.

En la equidad de la existencia
por ofrendarnos mutuamente nuestro ser.

                                                            
 León, Gto., México; 24 de diciembre de 2014.

http://dymaezban.blogspot.mx/
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viernes, 12 de diciembre de 2014

sábado, 6 de diciembre de 2014

¿Un residuo del autoritarismo?


¿Un residuo del autoritarismo?
por Sergio Cárdenas*


No son pocas las personas que consideran al director de ensambles sinfónicos como uno de los residuos de épocas aparentemente idas de autoritarismos y/o totalitarismos. Tampoco son pocas las anécdotas o historias sobre el comportamiento de algunos así llamados directores sinfónicos de antaño y hogaño que nos provocan asombro ante la capacidad que demuestran, una y otra vez, de denigrar, insultar, vejar o maltratar sicológicamente a “sus” músicos. Si bien es cierto que con frecuencia esos músicos son cómplices de “su” director al aceptar sin chistar sus capacidades represoras (he oído decir a algunos atrilistas que si les pagan bien, aguantan cuanto insulto reciban), es de igual manera cierto que esas agrupaciones terminan en una pérdida total de personalidad, de carácter, de involucramiento personal en el quehacer musical y, llegados a este punto, se manifiestan como ejecutantes mecánicos, en ocasiones robóticos, de las ocurrencias seudo-musicales del director en turno del ensamble. No falta el supuesto director que encubre esas ocurrencias musicales con el sustantivo de “interpretación”. Y desde luego que tampoco faltan sus “críticos” fieles que les elogian esas “interpretaciones”.
Es un común denominador el que los organismos orquestales “salven” a sus directores, pues ante el cúmulo de deficiencias e insuficiencias técnicas y musicales que con no poca frecuencia demuestran, los atrilistas salen “al quite” y le solucionan al director su incapacidad de transmitir con toda precisión lo que el fenómeno musical exige a fin de lograr una ejecución inspiradora y beatífica., o si no, cuando menos lograr que todos toquen juntos y lo más cercano posible a las indicaciones de volumen. Así, las orquestas encuentran los mecanismos para “entrar juntos” aunque el director sea incapaz de dar la entrada (se le llama: anacrusa) de manera correcta. A este hecho, que es de los que de manera más frecuente encontramos en el podio, se agregan los movimientos grotescos o de asociación epiléptica que nada tienen que ver con lo que ejecutan los atrilistas y que, de nueva cuenta, “justifican” con aquello de “la manera personal” de dirigir. 
Conocida es la anécdota que refiere el encuentro de ciertos integrantes de un renombrado organismo sinfónico que, de camino a la sala en la que su orquesta daría esa noche un concierto, se topan con amistades que les preguntan

- “¿quién dirigirá esta noche?”,

a lo que los orquestales responden:

- “Fulanito de Tal”.

Acto seguido, las amistades inquieren:

-       “¿Y qué va a dirigir?”, 

ante lo cual los orquestales responden:

- “No sabemos; nosotros tocaremos “Redes”, de Revueltas.
Los pocos talentos mexicanos en el ámbito de la dirección orquestal que se forman a contracorriente, dentro o fuera de México, están marcados por  varias cosas que actúan en su contra en su propio país, a saber: 1.- son mexicanos; 2.- no son “güeritos” (por lo general); 3.- pocos entran en esa clasificación conocida como “gente totalmente Palacio”; 4.- han tenido muy pocas oportunidades de medirse en el podio ante organismos orquestales (profesionales o no) que les permitan desarrollar el oficio de la dirección orquestal; 5.- no pertenecen (por lo general) a cofradía alguna; 6.- han sido juzgados por extranjeros de mediocre o muy cuestionable trayectoria en tanto que directores de orquesta; 7) tienen la desventaja de depender del “juicio” (en realidad: de la ignorancia) del funcionario (in)cultural en turno quien, como es fácil de comprobar, con frecuencia prefieren a un extranjero por ese sólo hecho, descalificando así a talentos mexicanos probados y potenciales.
 Gracias a la  universidad Nacional Autónoma de México, a través de su Escuela Nacional de Música, en los meses de septiembre a diciembre del año en curso, he estado  impartiendo el Diplomado en Dirección Musical “De Rerum Musica”. Este Diplomado abordó una gama variada de aspectos esenciales a este oficio, como por ejemplo el entender el sonido y sus propiedades inmanentes, lo cual es conditio sine qua non en la iniciación del camino a la música; la cadencia temporal, fundamento de la anacrusa; la prosodia musical; los “lenguajes” modales, tonales y metatonales; el pulso, ritmo, métrica y el tempo del acontecimiento musical; la sonoridad instrumental; entendiendo (descifrando) una partitura; direccionalidad del acontecimiento acústico; técnica de la dirección musical.  Además, se contó con la participación, como invitado especial, del Dr. Joel Hernández Otáñez, de la Facultad de filosofía y Letras-UNAM, quien presentó la ponencia “Hermenéutica: el mundo como texto”.
 De similar manera, contamos con la participación del eminente director e investigador teatral, Rodolfo Obregón, quien tuvo a su cargo una sesión en la que abordó el reto de pasar del texto dramático al hecho escénico: la puesta en escena como polifonía significante.
Los diez participantes en este Diplomado, han sido sometidos a un riguroso examen de admisión,  que incluyó la armonización tradicional de una melodía dada, transcripción/reducción para piano de un pasaje orquestal dado, lectura a primera vista (solfeo) de figuras melódicas y rítmicas, entre otros requisitos.
En el transcurso del Diplomado, se hizo especial énfasis en el imperativo del director orquestal de demostrar y demostrarse integridad ética y musical, de dominar el oficio de la dirección (técnica de la dirección musical), de estudiar a fondo la partitura a ser dirigida ( y no comprándose en la primera oportunidad algún CD que le “resuelva” el problema, como suelen hacerlo no pocos de quienes se llaman a sí mismos directores), de estar concientes de la dimensión espiritual, educativa y social de su quehacer, de manifestarse como artistas con carácter y sensibilidad, que asuman responsabilidad en el ejercicio de su quehacer. 
Ya lo dijo Sergiu Celibidache en alguna ocasión: “Lo que un director debe transmitir a la orquesta, es qué tanto impulso y que tanta resolución requiere el fenómeno musical que se dirige”. No es, pues, función del director, el desempeño circense, ni histérico, ni arrogante ni condescendiente.
“De Rerum Musica” culminará con dos conciertos de la Orquesta Sinfónica de la Escuela Nacional de Música-UNAM, que ya en julio de 2013 cosechó frenético reconocimiento tras su participación protagónica en el concierto inaugural del festival internacional de orquestas sinfónicas juveniles, Young Euro Classic, en la Konzerthaus de la capital alemana.
 Confío en que este Diplomado demostrará haber sido  una magnífica oportunidad para apoyar a nuestros jóvenes músicos y, de paso, apoyar la consolidación de una economía de la música clásica en México.+++
Ciudad de México; el 4 de diciembre de 2014.
*Profesor Titular de Carrera en la Escuela Nacional de Música-UNAM, en la Ciudad de México.
© Sergio Ismael Cárdenas Tamez, 2014.