miércoles, 1 de octubre de 2014

Maravillosa Vivencia en Pommersfelden, Alemania.

  En el periodo comprendido entre el 20 de julio y el 18 de agosto, 2014, se llevó a cabo la edición 57 de la Academia Internacional de Verano del Castillo Weissenstein, de Pommersfelden, ALEMANIA. Por décimo verano consecutivo, jóvenes talentos musicales de México han participado en esta Academia que tanto aporta al desarrollo profesional de músicos jóvenes que, por lo general,  provienen de al menos 20 diferentes países del mundo.
  Durante cuatro semanas, 65 virtuosos conforman la magnífica orquesta COLLEGIUM MUSICUM; conviven diariamente e intercambian experiencias sobre su propio devenir musical, además de alternar en la exposición de un repertorio musical demandante, tanto en lo sinfónico como en lo camerístico. Complementa esta actividad el trabajo docente y e aesoría musical que realizan prestigiados músicos provenientes de algunas de las instituciones orquestales más destacadas de Europa: la Filarmónica de Munich, la Sinfónica de Düsseldorf, la Filarmónica Nacional de Hungría, etc.

En los diez veranos más recientes, 40 jóvenes mexicanos, en su mayoría estudiantes de la ESCUELA NACIONAL DE MÚSICA-UNAM (ENM-UNAM) e integrantes de la ORQUESTA SINFÓNICA de la misma institución  (OSENM-UNAM), han disfrutado del privilegio de participar activamente en Pommersfelden, vivenciando una experiencia musical inédita en sus vidas, experiencia que abonó de golpe de manera enorme a su desarrollo.
Los seis jóvenes participantes en el verano de 2014 comparten aquí sus impresiones de esa maravillosa vivencia:
Ulises Miranda Reyes
Estudiante Licenciatura Instrumentista en Tuba - ENM UNAM
Caltonco #10 Santa Catarina del Monte CP 56245, Texcoco de Mora, México
miretub@comunidad.unam.mx              mire_u@hotmail.com
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Santa Catarina del Monte, Texcoco, Estado de México; a 13 de Septiembre de 2014

El pasado 20 de Julio el Schloss Weissenstein de Pommersfelden abrió sus puertas a la edición 57 de la Academia de Verano Collegium Musicum, la cual acoge a músicos destacados de todas las nacionalidades. En esta ocasión fuimos 6 los músicos mexicanos en esta importante sede artística Europea. Andrés Baltazar(corno), Fernando Cuevas (Percusión), Rosaura Aguilar (viola), Rigel León(contrabajo) y mi persona, Ulises Miranda(tuba)
¿Qué es lo que se hace durante cuatro semanas en esta academia de música?
  La pregunta se puede resumir en una palabra: ¡aprender!

En Alemania he pasado los días más activos de mi vida musical,  ensayos y conciertos todos los días; por las mañanas ensayos con Orquesta, cada semana un programa diferente con repertorio verdaderamente complicado y con directores de alto nivel entre ellos Sergio Cárdenas (México), Dorian Keilhack (Erlangen), Robert Farkas (Heidelberg) Y Andris Vecumnieks (Riga); después se hacen ensayos de Banda de Alientos dirigida por Dankwart Schmidt (Filarmónica de Munich) posteriormente se realizan los seccionales de orquesta dirigidos por Wolfgang Esch (Sinfónica de Düsseldorf); por último los ensayos de música de cámara que fueron realmente agotadores, en ocasiones tuvimos ensayos seguidos ya sea con el Quinteto de Metales, el ensamble de Metales o el cuarteto de Trombones. Ya es una tradición el interpretar una fanfarria con el ensamble de metales a las puertas del castillo antes de cada concierto.
Durante la primera semana realizamos el mejor concierto de toda la academia, la energía musical colmaba cada espacio de la “Marmorsaal” nuestra principal sede de ensayo, El sonido de la orquesta era increíble y se podía apreciar cada gesto proveniente de las obras de Korsakow, Brahms y Mozart mientras dirigía el respetable maestro Sergio Cárdenas.
La experiencia de convivir durante cuatro semanas con estudiantes de las principales escuelas de música y del mundo ha sido increíble, como es evidente el nivel musical era muy alto y las exigencias personales aún mayores. La disciplina, el respeto y la amistad eran esenciales; ver, escuchar y aprender la forma de estudiar, de vivir, de relacionarse, de interpretar de los compañeros te da la visón de lo que se hace en Europa. Está claro que provenimos de culturas distintas y así como nosotros aprendemos ellos también llevan aprendizajes de nosotros. Convivir con músicos de este nivel, guiándonos en los ensayos y tocar toda esta música te crea la necesidad del nivel que es preciso alcanzar, y con ello, el ritmo estudio y la condición musical va mejorando; durante este tiempo pude aprender y comprender nuevos conceptos.
No es exagerado decir que en solo 4 semanas aprendí cosas que simplemente en mi situación estudiantil actual no había aprendido y pienso que es necesario se desarrolle un espacio similar en México, donde estudiantes de todas nacionalidades compartan y fortalezcan sus ganas y el deseo de aprender, donde se experimente la vida profesional haciendo música de primer nivel, estoy seguro que esto mejoraría mucho  la calidad musical en México. Bien sabemos que aunque existen bastantes orquestas en México, no están funcionando adecuadamente, si bien los alumnos tienen toda la capacidad de hacer música a gran nivel, no todos logran valorar el quehacer musical, de la misma forma muchos de los directores y organizadores desconocen el significado de hacer música. En Pommersfelden vi un alto nivel en la planta académica lo cual no pasa ni la Juvenil Carlos Chávez y mucho menos en la Juvenil Eduardo Mata. Sé que no me corresponde a mí hacer comparaciones pero esta experiencia en Pommersfelden marcó mi vida musical y el camino que le doy a esta, ojala más estudiantes puedan tener una experiencia similar en México.
Estoy muy satisfecho y muy agradecido con todas las vivencias en el Schloss Weissenstein de Pommersfelden y me gustaría poder regresar a seguir aprendiendo.



                                             ROSAURA ALEJANDRA AGUILAR MÁRQUEZ
                                          Estudiante de licenciatura (Violista) de la ENM UNAM
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                                                                                               México D.F., a 18 de septiembre de 2014
                                                                    Collegium Musicum
Punto de encuentro, diversidad y música.
Por segunda vez, en tres años tuve la oportunidad de formar pate de la orquesta de la academia musical de verano que se celebra anualmente en el castillo de Pommersfelden en Alemania. Oportunidad única y de riqueza singular para cada uno de los jóvenes que la integra; aparte de las buenas amistades que se forjan trabajando hombro a hombro durante 4 intensas semanas, la oportunidad de convivir e intercambiar experiencias con jóvenes músicos de gran talento, deviene en una expansión de la propia percepción musical, y en el entendimiento de que hay tantas maneras de aproximarse a esta, como músicos en el mundo. Difícilmente se podría entender todo esto si no estuviera de por medio el trabajo musical, y el fin común de todos por alcanzar un alto estándar de calidad que año con año la orquesta ofrece al público que asiste a los muy concurridos conciertos, y a sí misma.
El talento de los jóvenes integrantes de la orquesta, cuyas edades oscilan entre los 17 y los 30 años, es guiado por diferentes directores y maestros que enriquecen y aportan su experiencia y conocimiento a los muchachos con el fin de contribuir en la formación de músicos entusiastas y eficientes, buscadores de los mejores resultados y la más alta calidad de ejecución. Sin  duda alguna sienta un precedente; ha despertado, al menos en  mi caso particular, la inquietud por lograr los mismos resultados en casa, junto con mis compañeros, en mi universidad y el resto del país, dado que como he podido constatar los músicos mexicanos son indiscutiblemente capaces de lograr este tipo de resultados con el impulso correcto y el apoyo necesario en el ámbito académico, y en ocasiones también en situaciones menos propicias.
Una experiencia de esta naturaleza es con toda seguridad un gran impulso en la vida académica y musical de cualquier estudiante, fuente de motivación, y punto de referencia para conocer la labor musical de lugares y músicos con los que de otro modo sería difícil mantener una comunicación tan estrecha como la que ahí surge.
La creciente demanda y competitividad en el ramo de la música académica en México, hace de este un potencial escenario para este tipo de iniciativas. Los estudiantes mexicanos asisten con especial entusiasmo a eventos que contribuyen a la interacción y la diversidad  fuera de sus escuelas. Considero que por lo general nos encontramos en una buena disposición para llevar a cabo un trabajo intenso en la búsqueda de un resultado de alta calidad, con la instrucción y la motivación adecuadas.

                                                  LUIS FERNANDO CUEVAS
                                                  (timbalista/percusionista)
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REFLEXIONES SOBRE MI PARTICIPACIÓN EN LA ACADEMIA INTERNACIONAL DE VERANO DEL CASTILLO WEISSENSTEIN, DE POMMERSFELDEN, ALEMANIA, del 20 de julio al  18 de agosto, 2014.
 Haber viajado a Pommersfelden para mí fue una experiencia única, no sólo musicalmente, sino cultural y social; conocer gente nueva con otra manera de ver la música y la vida y aprender de ellos sin duda es el mejor provecho de este viaje.
En mi opinión, poder participar en un curso como éste, es una oportunidad muy especial y de gran significado para mí; al estar rodeado de gente joven y talentosa de diferentes partes del mundo, es posible compartir, aprender y aportar recíprocamente entre todos.
El aprendizaje más importante que pude obtener en estas 4 semanas de estancia en la academia de verano, es conocer el nivel de profesionalismo que tienen los músicos de otros países, valorarlo y hacer lo mismo, tomando las mismas responsabilidades y exigencias que tienen ellos, muchos de los cuales ya se encuentran tocando en muchas orquestas profesionales de Europa.
Creo que realizar este tipo de cursos es una oportunidad que no está lejos de poder lograrse, en México también hay muchos estudiantes y profesores de muy alto nivel que podrían reunirse en una orquesta de verano, en donde se desarrolle música de concierto de orquesta y de cámara, así como clases maestras y ensayos seccionales apoyados por profesores especialistas en cada instrumento. El dar hospedaje y alimentación a un aproximado de 80 personas por un par de semanas no es algo imposible, si existen los recursos necesarios (que sí los hay) y sobre todo la disposición e interés social, político y artístico.

RÍGEL LEÓN,
CONTRABAJISTA
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Regresar a Pommersfelden dos años después de la primera vez, ha sido nuevamente una increíble experiencia. Un mes de despertarse escuchando un violín, un corno o una flauta estudiando, un mes de desayunar, comer y cenar música y un mes de convivir con tanta buena gente de tan diversas y lejanas culturas, y además de un nivel musical impresionante, me ha dejado en el corazón una hermosa memoria, de un hermoso lugar en un hermoso país.
También me ha dejado ver los avances que he obtenido dentro de mi carrera, podría decir que voy por buen rumbo, esta vez me asignaron más responsabilidades y música que tocar, sin embargo me quedó rotundamente claro que todavía falta mucho que mejorar, y que el camino para llegar a ser un buen músico es largo.
Aplicar algo similar en México sin lugar a dudas que sería extraordinario, pero por como van las cosas en el país es difícil que sea viable, hay mucha diferencia de desarrollo humano, de la demanda de conciertos de música clásica y el impacto económico que esta genera entre México y Alemania. El público es mucho menor si se compararan los números, y la manutención de una orquesta en condiciones similares a las que proporcionan en Pommersfelden es cara.
Sin embargo, lo aprendido en este curso de verano son enseñanzas invaluables que han hecho de mi una mejor persona y me han motivado a trabajar más duro e intentar mejorar de alguna manera la situación de México.
Ciudad de México; 17 DE SEPTIEMBRE DE 2014.

ASSAET MÉNDEZ 
trompetista

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COLLEGIUM MUSICUM POMMERSFELDEN 2014.
Agradezco infinitamente la recomendación que el reconocido Maestro Sergio Cárdenas me hizo para formar parte por segunda ocasión de la academia de verano en esta ocasión en su edición 2014, que tiene lugar en el imponente castillo Weissenstein en Pommersfelden Alemania.

Vivir una vez mas una experiencia como esta es de gran importancia en lo personal para mi formación profesional como instrumentista, el hacer tanta música en poco tiempo es de verdad algo que no sucede en los jóvenes, además de tocar con gente de muy buen nivel,  a pesar de tener diferentes culturas e idioma, llegamos a un punto en donde todo fluye de buena manera, y conseguir esa calidad musical tocando con gente que no habíamos tocado antes, todo esto es parte de una  atmosfera que deviene de la idea de hacer música y convivir, de esta forma uno aprende de los demás, su cultura, su pensamiento y su manera de ver las cosas.

Resulta interesante escuchar la forma de tocar y sobre todo la forma de  frasear de músicos provenientes de diferentes países de la orbe, ya sea dentro de la orquesta sinfónica, o de la orquesta barroca, o de al banda de alientos, y en mi caso el ensamble de metales y quinteto de metales, a cada músico cuando le tocaba estar en el primer atril, tenia lo suyo, y uno podía aprender de el mucho, ya sea el sonido con muy buena calidad, o muy afinado,  o con un fraseo muy convencedor, todos estos detalles que son muy importantes están siempre presentes durante los ensayos y conciertos.

Es importante mencionar un elemento muy importante , y me refiero a la responsabilidad que la mayoría de los participantes sostienen durante el festival, por las mañanas al comenzar los ensayos tutti, los primeros músicos llegaban a la sala desde 40 minutos antes del ensayo, y en seguida iba llegando el resto, aun cuando la noche anterior haya tenido lugar una fiesta en la sala designada, todos sin falta ahí estaban.

En mi opinión en México se puede realizar un proyecto de similar magnitud, ya que los elementos existen, hay demasiado talento en el país, solo que nunca se ha intentado hacer hasta donde yo tenga conocimiento, no con jóvenes al menos y durante tanto tiempo, y con esas exigencias. Creo que seria un proyecto que traería muchos beneficios para los jóvenes músicos en México, ya que desafortunadamente el sistema en el que vivimos y el contexto que nos rodea es un muro para el desarrollo artístico musical en  nuestro país.


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ANDRÉS BALTAZAR
(cornista)
POMMERSFELDEN, 2014.
Pommersfelden, un sitio de cuento  en la realidad, cultura, amistad, aprendizaje, arte y amor; por la música.
Este verano he asistido a un gran evento de proporciones inimaginables, ser parte de un sitio en el que han desfilado decenas  de músicos jóvenes del mas alto nivel, ha sido una gran experiencia, el lograr compaginar con  tantas culturas a través de un lenguaje musical te hace sentirte inmerso en una fantasía.
En este lugar, la inspiración y disciplina de parte de los  compañeros, el compromiso de cada uno de dar lo mejor de sí mismo, el profesionalismo y conocimiento de los maestros, dan como resultado un gran trabajo musical y  como dice un maestro “la música sólo tiene una forma de hacerse bien “.
 Poder tocar cada nota con la confianza y respaldo que te dan,  es quitarse un gran peso, cómodo y sin prejuicios. Este campamento me ha hecho reflexionar sobre el hecho de que uno pone los límites con el conformismo y la antipatía que tenemos hacia el aprendizaje.
Considero que en caso de que un proyecto así se realizara en nuestro país, sería todo un reto, por diversos factores, pero no imposible, esta idea me entusiasma mucho e imaginando como se podría realizar: Se me ocurre que, se podría hacer una convocatoria para los músicos interesados en el proyecto y agruparlos en alguna hacienda o un pueblo de la sierra de Oaxaca, y  hacer una gira por el país para así dar a conocer la grandeza de la música. Un evento de estas dimensiones favorecería la música en México, sería muy beneficioso para todos y  marcaria una nueva dimensión en los parámetros musicales que se manejan actualmente.   
                                                                                           Ciudad de México; el 2 de octubre, 2014.

        Sergio Cárdenas, titular artístico de la Orquesta Sinfónica de la Escuela Nacional de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México, flanqueado por los jóvenes intérpretes, en el castillo que se ubica en la localidad bávara de Pommersfelden.

http://www.jornada.unam.mx/2014/07/26/cultura 
Seis jóvenes músicos mexicanos acuden al concurso anual en academia de Baviera
Integran la lista de 64 talentos elegidos para competir en el castillo Weissenstein
Es una experiencia con una actividad muy intensa, opina el director Sergio Cárdenas

Eva Usi, Especial para La Jornada.
Periódico La Jornada.  Sábado 26 de julio de 2014, p. 6
Baviera, 25 de julio, 2014.
Seis jóvenes músicos mexicanos llegan a Alemania para participar en la competencia anual que se realiza en la célebre Academia Internacional de Verano, en el espléndido castillo Weissenstein, en la localidad bávara de Pommersfelden, en el sur del país.
Rosaura Aguilar (viola), Luis Fernando Cuevas (timbal-percusionista), Ulises Miranda (tubo), Rígel León (contrabajo), Andrés Baltazar (corno francés) y Assaet Méndez (trompeta) son parte de los 64 jóvenes talentos provenientes de 20 países de los cinco continentes, elegidos este año para la competencia que terminará a mediados de agosto.
Los jóvenes acuden propuestos por el conductor titular de la Orquesta Sinfónica de la Escuela Nacional de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Sergio Cárdenas, quien participa como docente por séptimo año consecutivo en esa academia alternando junto con prestigiados profesores de música de reconocimiento internacional. Es una actividad muy intensa, es muy emocionante ver a jóvenes y docentes activos todo el día inmersos en esta experiencia musical. Hay quienes vienen varios años seguidos porque esta academia brinda oportunidades que no hay en ninguna otra parte del mundo.
Para ilustrar el alto nivel de los jóvenes mexicanos participantes, Cárdenas cuenta que todos los estudiantes compitieron durante una audición inicial ante sinodales y el resto de los jóvenes músicos. “El contrabajista Rigel León, el trompetista Assaet Méndez y el cornista Andrés Baltazar alcanzaron posiciones principales para tocar en la orquesta Collegium Musicum. La formación refleja los logros de la Academia Internacional de Verano y la elección de los mexicanos demuestra que tienen un nivel muy alto.
México tiene una capacidad musical de una dimensión que no alcanzamos a comprender en su totalidad, ese talento no encuentra las posibilidades para desarrollarse como las que ofrece el suelo europeo. Aquí encuentran un gran estímulo. Se trata de ayudar a esos jóvenes y contribuir al desarrollo de la sociedad, es parte de nuestra obligación moral y quizá hasta legal, señala Cárdenas.
A lo largo de cuatro semanas los estudiantes de entre 22 y 25 años de edad siguen varias batutas. La orquesta tocará un programa sinfónico diferente cada semana abordando obras emblemáticas del repertorio orquestal de varios siglos.
Sergio Cárdenas abrirá la serie de conciertos con un programa que se inicia con la Obertura Festival Académico op. 80, de Johannes Brahms, al que seguirá la Sinfonía Concertante para violín y viola, de Mozart, y cerrará con la exuberante suite sinfónica Scheherezade op. 35, de Rimsky Korsakov.
Los tres conciertos tiene las localidades agotadas. El de apertura, a cargo del director mexicano, inaugurará la opulenta sala de mármol del castillo de Weissenstein, que durante dos años permaneció cerrado por trabajos de remodelación.
Cárdenas destaca que hasta la fecha en estos cursos de verano han participado unos 40 jóvenes músicos mexicanos durante los 10z años recientes. Todos estos muchachos han tenido experiencias aquí que ni siquiera se imaginaron vivir en el contexto musical, expresa.
El director artístico añade que Alemania es la meca de la música clásica del mundo. Es el país más activo, tan sólo en Baviera, uno de los 16 estados federados alemanes, tienen lugar durante julio y agosto unos 6 mil conciertos. Hay dúos, tríos, quintetos, rock, jazz y ópera; son 6 mil actividades musicales y eso nos da una idea de la dimensión y de la importancia que tiene la música en este país.
El año pasado, Cárdenas inauguró –con la Sinfónica de la Escuela Nacional de Música de la UNAM– el festival de orquestas sinfónicas juveniles Young Euro Classic en Berlín, y cosechó larga ovación tras la interpretación de La noche de los mayas, de Silvestre Revueltas.

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