martes, 17 de mayo de 2011

en el concierto REQUIEM POR LA PAZ





El 7 de mayo, 2011, en las "islas" de Ciudad Universitaria (Ciudad de México), atendiendo la convocatoria del poeta JAVIER SICILIA.

sábado, 14 de mayo de 2011

La OSENM-UNAM, en la Sala Nezahualcóyotl (Ciudad de México).




Universidad Nacional Autónoma de México
ORQUESTA SINFÓNICA DE LA ESCUELA NACIONAL DE MÚSICA
DAVID EDUARDO ROCHA, director asistente

Domingo 22 de mayo, 2011 / 18:oo horas Sala Nezahualcóyotl
Centro Cultural Universitario
Ciudad de México


PROGRAMA



JEAN SIBELIUS Finlandia op.26
(1865-1957)



MAURICE OHANA Trois graphiques pour guitare et orchestre*
(1913-1992)
I- Graphique de la Farruca et Cadences
II.- Improvisation sur Graquique de la Siguiriya
III.- Graphique de la Buleria et Tiento



VLADIMIR IBARRA, guitarra
*Estreno en México




CARL MARIA VON WEBER Concierto no. 1 para clarinete, en fa-menor op.73
(1786-1826)
I.- Allegro
II.- Adagio ma non troppo
III.- Rondo. Allegretto



LUIS MIGUEL FLORES, clarinete






INTERMEDIO




CARL DITTERS VON DITTERSDORF Concierto para arpa y orquesta, en La mayor
(1739-1799)
I.- Allegro Molto
II.- Larghetto
III.- Rondeau. Allegretto



BETUEL RAMÍREZ, arpa



MAURICE RAVEL Ma mère l´oye (Suite orquestal)
(1875-1937)
I. Pavane de la Belle au bois dormant
II. Petit Poucet
III. Laideronnette, Impèratrice des pagodes
IV. Les entretiens de la Belle et de la Bête
V. Le jardin fèerique

domingo, 8 de mayo de 2011

UN JUEGO DE FUERZAS PURO (Sergio Cárdenas)

UN JUEGO DE FUERZAS PURO,
por Sergio Cárdenas*

para Juan Manuel Saldívar Cantú, afectuosamente.

En la primavera de 2006, como parte de mis actividades en tanto que Profesor Titular de Carrera en la Escuela Nacional de Música de la UNAM, estuve preparando con alumnos avanzados de esa Escuela, un programa conformado por obras de compositores del Siglo XX. El programa, montado con LATIR (Grupo Musical de Variable Formación), incluyó obras del mexicano Manuel Enríquez (1926-1994), de Alfred Schnittke (1934-1998), Alejandro Castaños (*1978), Iván Ferrer (*1976) y de mi autoría, estas dos últimas estrenadas mundialmente. El programa fue presentado con singular éxito en la Sala Blas Galindo, del Centro Nacional de las Artes de la capital mexicana, el 10 de mayo en el marco del Foro Internacional de Música Nueva “Manuel Enríquez”.
Para muchos referirse a la música de reciente factura es sinónimo de “feos sonidos y ruidos”, de ritmos más cercanos a lo epiléptico que a lo “normal”; es, en suma, referirse a una vivencia auditiva “sin ton ni son”. Es verdad que en no pocos casos esa apreciación es acertada, inevitable; pero no es así en otros casos en los que de inmediato se nota la buena factura de las obras en función de una razón fundamental: en función de la relación sensible y conciente del compositor ante el fenómeno esencial del ejercicio musical, a saber: el sonido.
En un artículo anterior (Una dimensión no lineal) me referí a este factor sobre el que es menester hacer énfasis. Escribí lo siguiente: “Referirse al sonido en música no es sinónimo de referirse a cualquier fenómeno audible. El sonido en música es un fenómeno acústico (audible) que se genera cuando una masa puesta en movimiento vibra de manera regular y en el proceso(camino) de regreso a su estado original de inmovilidad, su movimiento vibratorio se va subdividiendo de manera proporcional (cada vez más pequeño), generando con ello epifenómenos o sonidos parciales (armónicos) que constituyen una "familia" del fenómeno acústico inicial, conocido como "fundamental". Así, entendemos por sonido un mundo complejo y diáfano de acontecimientos audibles y medibles que, sin embargo, constituyen una unidad acústica y, por ende, son inseparables o indivisibles. El ruido, por el contrario, es generado por vibraciones irregulares de la materia, hecho que no le permite tener una altura determinada. Un sonido es un acontecimiento que crea una posibilidad: la de volverse otro sin dejar de ser lo que se es, gozando de una eternidad instantánea si se le vivencia en toda su dimensión, es decir, como integridad a la que nada le falta o sobra. Un sonido vuelve sensible lo insensible y permite devenir si también devenimos con él. “
“El tiempo de aparición de los epifenómenos que genera un cuerpo que vibra de manera regular cuando es puesto en movimiento, variará según las características de ese mismo cuerpo. Así, los epifenómenos de un violín aparecerán en el tiempo espacial de manera diferente de los que genera un corno francés, un clarinete o la voz humana, por ejemplo. Es decir, cada cuerpo sonoro se manifestará conforme a su propio tiempo.”
“Vivenciar el fenómeno del sonido en un contexto acústico apropiado constituye un acto trascendental, es decir, una acción por medio de la cual el ser humano alcanza la trascendencia al devenir una unidad con la naturaleza. Ello presupone la capacidad de percibir el sonido como esa multiplicidad indivisible de fenómenos audibles consonantes (o sea, que suenan/vibran uno con el otro) que conforman en sí mismos una unidad con su propio tiempo en el espacio.”
Me ha sorprendido en no pocas ocasiones el que personas que se dicen o asumen como músicos, le batallan para entender este fenómeno, de seguro por fuerza de la inercia de esa deformación que les ha hecho “entender” cualquier fenómeno audible como “sonido”. Es necesario reconocer que el lenguaje mismo (o la flojera de su uso adecuado) contribuye a esta deformación pues es más cómodo referirse a los fenómenos audibles como sonidos que como lo que son: fenómenos audibles. Así, llamamos “sonido” tanto al bombardeo auditivo que nos recetan en los restaurantes (que le llaman ‘música ambiental’) como lo que oímos proveniente de los televisores, radios o discos compactos, por ejemplo.
En estricto sentido musical no se trata de sonidos. Aún a sabiendas de la imposibilidad intrínseca del lenguaje para explicar el fenómeno del sonido y/o de la música (ese fenómeno es una vivencia que, en todo caso, sólo se puede dar como vivencia auditiva en vivo), puesto que la música no es un lenguaje, trataré de explicarlo de manera un tanto metafórica.
Supongamos que pronuncio el vocablo “silla”. No creo que exista algún ser humano que al oír ese vocablo (que es un sustantivo por cuanto nombra algo), evoque la imagen de un arco iris o de un lago, pero ese vocablo sí traerá a nuestro imaginario el mueble cuya función primordial es servir de asiento, es decir, un mueble en (sobre) el que nos podemos sentar.
Y aunque hay una gran variedad de diseños de sillas, nunca, por más innovador que sea el diseño, una silla se parecerá a otra cosa que no evoque en nuestro imaginario una silla. Es decir, la definición o el significado de “silla” está en el vocablo mismo y no en lo que yo piense o a mí se me ocurra sobre ese vocablo.
En términos del sonido y siempre desde la metáfora, podríamos decir que el vocablo “silla” es el fenómeno fundamental y todo lo que se genera en nuestra mente por asociación o denotación de ese vocablo, son los armónicos o parciales que, como en el sonido, son inseparables del fenómeno fundamental y constituyen con él una unidad, un todo indivisible. Si a la silla le quitamos el asiento, ese asiento se convertirá de inmediato en un fenómeno fundamental y será un asiento, mas no más una silla.
Así en el sonido: se genera (toca) un fenómeno fundamental y si la materia que lo produjo vibra de manera regular (por ejemplo, la cuerda de un violín), entonces se generarán los armónicos o parciales que son inseparables de la fundamental y que, por lo demás, lo garantizan como fenómeno existencial, es decir, como algo que deviene.
Lo que producen los teclados electrónicos, los sintetizadores, las computadoras, las guitarras eléctricas y todos los aparatos o instrumentos similares, no son sonidos pues por su construcción no generan armónicos y, por lo tanto, sólo producen notas o símbolos audibles de sonidos. Es como si a una pintura le quitamos los colores y nos quedamos sólo con los trazos del cuadro. Aquí es menester no confundir dibujante con pintor: el dibujante, con su trazo maestro, provoca en el imaginario del vidente el complemento de la línea trazada, mientras el pintor define su creación a través del color, es decir, a través de la luz.
Por eso los así llamados “conciertos de música pop” o similares, es decir, aquellos encuentros en los que se recurre a la ambientación auditiva (que muchos llaman sonido) por medio de aparatos electrónicos, tienen que recurrir a efectos de variopinta índole (de iluminación, escenografía, decibeles altos, coreografías, maquillaje, excesos percusivos, etc.), pues es necesario “compensar” la enorme pobreza de los fenómenos audibles que ofrecen toda vez que se trata de fenómenos audibles carentes de su cuerpo, de sus armónicos o parciales. Es como si en lugar de ver en el escenario los cuerpos de las personas actuantes, viéramos sólo sus esqueletos.
Después del metrónomo y del dodecafonismo, los aparatos electrónicos que nos venden como instrumentos musicales constituyen el tercer gran desastre que se ha inventado en detrimento del devenir humano.
Y sin embargo, hay personas que cobran en escuelas profesionales de música como músicos cuando en su vida han sido capaces de producir sonido alguno. Por ejemplo, la gran cantidad de tecladistas que se venden y/o les pagan como pianistas; varios de ellos, según se sabe, ya ni piano tienen en sus casas, sino sólo un teclado electrónico, razón por la que se han degradado en simples aplanadores de teclas (hay quienes las pueden aplanar muy rápido, desde luego) que no tienen “touché” alguno y, por ende, tampoco la capacidad de producir sonoridad pianística cuando aplanan teclas de algún piano. El verdadero pianista es sólo aquel que con su manera de tocar extrae de ese instrumento tan antimusical sonoridades y fraseos que sublimizan y nos sustraen del tiempo cronométrico porque esa “música construye en el espacio no utilizado su morada divina”, como escribiera R. M. Rilke (1875-1926) en su Soneto No. 10 de la Segunda Serie de los “Sonetos a Orfeo”(1).
Exacto: nuestra conciencia estará en condiciones de vivenciar la música, de vivenciarla de manera simultánea en esa dualidad de realidades que son lo interior y lo exterior de nuestra existencia, sólo cuando el fenómeno musical “habite” el espacio. Y aquí regreso una vez más a Rilke, quien en uno de sus últimos poemas se postra con devoción ante la música y se refiere a ella como ese “interior que nos rodea, como la lejanía más ejercitada, el otro lado del aire: puro, enorme, no más habitable”(2), pues ese espacio ya está “habitado” por el sonido.
La obra musical más acabada de aquel concierto al que me referí al inicio , fue “Música Quieta”, de Alfred Schnittke. Alcanzar la dimensión de la quietud que deviene quietud una y otra vez de manera delicada, frágil y a la vez intensa, moviéndose hacia delante, es un reto que demanda madurez técnica, resistencia física y solvencia emocional, es decir: madurez musical.
Escrita para violín y violonchelo solos, los ejecutantes deben en todo momento tocar dos cuerdas de su instrumento de manera simultánea. Un vistazo superficial a la partitura da la impresión de que sólo se oirán dos sonidos provenientes de cada uno de los instrumentos, pero no es así: aunque cada ejecutante debe tocar en todo momento dos notas distintas de manera simultánea, lo que en realidad debe generar son siempre más de dos sonidos: aguzando el oído podemos percibir hasta cuatro componentes parciales de uno de los sonidos producidos lo cual, al combinarse con el otro sonido, escrito en los extremos agudos, produce sonoridades cristalinas y luminosas, ricas en contenido y colorido
En uno de los memorables ensayos que hice de esta pieza con Alejandro Serna (violín) y Pablo Reyes (violonchelo), fue indescriptiblemente emocionante ver la sonrisa diáfana y beatífica de Pablo cuando su oído descubrió que tocando simultáneamente sólo dos cuerdas de su instrumento de manera tal que reflejara haber entendido a fondo la pieza, era capaz de generar más sonidos de los que en efecto tocaba al ejecutar de forma cuidadosa, sensible, firme, delicada y devota lo indicado por el compositor sin intentar interferir o imponerle “interpretación” al devenir natural de los fenómenos sonoros. De esta forma los armónicos sonaron “ocupando” el espacio de acuerdo a su propio “tempo”, ubicándonos de inmediato en otro tiempo. Corroboré, con no poca estupefacción, el poderío avasallador del fenómeno musical (Rilke escribe de esa música “sobre la que uno erguido se podía elevar, siempre más arriba hasta que uno tenía la impresión que desde hace rato eso podría ser más o menos el cielo.” (3)) aún a través de las frágiles sonoridades que vibraron originalmente en el mundo interior de Schnittke.

Los ensayos para esta pieza de escasos nueve minutos de duración cronométrica fueron siempre muy agotadores. Al final, el 10 de mayo, 2006, Alejandro y Pablo recrearon la “Música Quieta” de manera contundente y cautivadora, fina y firme, confirmando lo prometedor de sus respectivos talentos musicales.

La música es un fenómeno en constante devenir (siempre nueva, escribe Rilke), es algo que está llegando a ser cada momento, es un encantamiento, es “un juego de fuerzas puro, que nadie toca sin arrodillarse y maravillarse (1).”+++

© Sergio Ismael Cárdenas Tamez, Ciudad de México; el 19 de enero, 2007.
* Profesor Titular de Carrera en la Escuela Nacional de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México, en la Ciudad deMéxico. Su página web es http://academia.uat.edu.mx/seriscarta


(1).- RAINER MARIA RILKE: Soneto a Orfeo, Segunda Serie, número X
La máquina amenaza todo lo adquirido mientras
pretenda apropiarse del espíritu en vez de serle obediente.
Para que no resplandezca más el hermoso titubeo de la maestra mano
ella corta con mayor dureza la piedra del edificio más audaz.

En ningún lugar se detiene para que una vez huyamos de ella
y autolubricada, en la fábrica silenciosa a sí misma se posee.
Ella es la vida... cree poderlo todo mejor
ordenando, creando y destruyendo con la misma resolución.

Mas para nosotros la existencia es todavía un encantamiento; en cientos
de lugares hay aún origen. Un juego de fuerzas
puro, que nadie toca sin arrodillarse y maravillarse.

Las palabras se van aún junto a lo indecible.
Y la música, siempre nueva, desde las piedras más vibrantes
construye en el espacio no utilizado su morada divina.
(Château de Muzot, Suiza, febrero 1922)
Traducción desde el alemán original de © Sergio Ismael Cárdenas Tamez, Ansbach, Alemania, el 23 de enero de 2003.

(2) RAINER MARIA RILKE:
A la Música (Munich, enero 11-12, 1918)

Música: respiración de las estatuas. Quizá
quietud de las imágenes. Tú, lenguaje donde terminan
los lenguajes. Tú, tiempo,
que se yergue vertical sobre el movimiento de corazones moribundos.
Sentimientos, ¿para quién? Oh tú, transformación
de los sentimientos, ¿en qué?: en paisaje audible.
Tú, forastera: Música. Tú, espacio del corazón
que se nos ha emancipado. Lo más íntimo de nosotros
que, excediéndonos, apremia:
santa despedida:
pues lo interior nos rodea
como la lejanía más ejercitada,
el otro lado del aire:
puro,
enorme,
no más habitable.
(POEMAS CONSUMADOS) Traducción del alemán de © Sergio Ismael Cárdenas Tamez

(3) R. M. RILKE: Die Aufzeichnungen des Malte Laurids Brigge, (París, mayo de 1910),
Kapitel 37, tomado de www.rilke.de
Traducción del alemán de © Sergio Ismael Cárdenas Tamez

miércoles, 20 de abril de 2011

MUSICORUM I, en el Parque Cultural Reynosa (Tamaulipas, México)


La Academia Musical de Verano MUSICORUM I, se llevará a cabo en las instalaciones del flamante Parque Cultural Reynosa (Tamaulipas, México) del 3 al 30 de julio, 2011. Estos son algunos de los brillantes músicos que participarán como DOCENTES: Adrián Justus, José Antonio Cortez, Gellya Dubrova, Francisco Ladrón de Guevara y Vitali Roumanov.







domingo, 3 de abril de 2011

En Jerez, Zac. México.




El 7 de febrero, 2010, al concluir la primera edición de SURCO, Jornadas Nacionales Candelario Huízar de la Música Mexicana de Concierto. (Jerez de García Salinas, Zacatecas, México; Teatro Hinojosa).

El busto con la imagen de CANDELARIO HUÍZAR me fue entregado en reconocimiento a mi participación como generador y director artístico de esas Jornadas.

sábado, 26 de marzo de 2011

En el Homenaje a MANUEL ENRÍQUEZ





El 23 de marzo del 2011, en el Homenaje que el Seminario de Cultura Mexicana rindió al compositor musical mexicano MANUEL ENRÍQUEZ (1926-1994).

En la foto de arriba: con el compositor español Carlos Cruz de Castro, participante en el homenaje.

En la foto de abajo: leyendo la conferencia intitulada "MANUEL ENRÍQUEZ: Visión de los Vencidos, para solistas vocales, coro mixto y orquesta. Épica musical de un acto fundacional de la historia de México."

La OSENM-UNAM, en la Sala Nezahualcóyotl (Ciudad de México).

lunes, 21 de marzo de 2011

En el aniversario del nacimiento de J. S. BACH



La tumba de J. S. BACH en la iglesia de Sto. Tomás, de Leipzig, Alemania.







DYMA EZBAN*

Johann Sebastian Bach

A Eduardo Lizalde

A un Ángel detenido en los tiempos
entre 1685 y 1750
le llamaron Johann Sebastian Bach
para distinguirlo de la plegaria y el amor.

Su madre
con la imagen de Cristo en su pecho,
siempre llevaba al pequeño Bach
en sus brazos,
apretándolo a su corazón,
mirando el día del mundo.

Y creció
imaginando un Cristo creador de oratorios,
cantatas,
misas,
hermandad y perdón.

Le enseñaron que la caridad no salva,
que la penitencia no salva,
que sólo Cristo es la vida
en la Fe y la senda del justo;
que vivir en Cristo
no es imitar su vida sino su muerte,
y quien vive el dolor de la Cruz
no puede pecar,
maldecir,
herir.

Y Bach contempló
a un Cristo perpetuo en el dolor de la Cruz,
detenido en su ascensión a los cielos.

Porque el hombre
tiene muchos dioses
en su pequeña historia de ser,
y hace alabanzas al cordero de oro
y a la imagen de la vanidad,
y baila entre enfermedades y ruinas.


Por ello
aún hay dolor en Cristo,
aún hay dolor en todos los cielos
y en el mismo dolor. Amor.

Ahora
la música de Bach
puede imitar la muerte de Cristo,
la gloria en lo divino
y descender a Cristo del mundo,
porque sólo en su muerte hay Resurrección,
súplica en la plegaria
y reconciliación en el amor.

¡Oh Señor Jesucristo, así sea!



* poeta guanajuatense (León, Gto., México, *1959).

domingo, 20 de marzo de 2011

Conferencia sobre MANUEL ENRÍQUEZ




Dictaré una conferencia sobre VISIÓN DE LOS VENCIDOS, del compositor musical mexicano MANUEL ENRÍQUEZ (1926-1994), el miércoles 23 de marzo, 2011, a las 20 hs.

lunes, 14 de marzo de 2011

el FESTIVAL DEL ALTIPLANO TAMAULIPECO



“El Arte y la Cultura para todas las regiones de Tamaulipas”; ETC
mar 13, 2011

Mario Cancino T./Palmillas, TAM.- En la región tamaulipeca del altiplano se encuentran vínculos arraigados con los orígenes y la historia de nuestro estado.

Uno de esos sitios mágicos es el municipio de Palmillas, con el marco de la Sierra Madre Oriental, donde existe la hermosa Parroquia de Nuestra Señora de las Nieves, la más antigua de Tamaulipas según los datos que existen al respecto y que cuenta con un deslumbrante Retablo diseñado en 1746, aquí, donde era antiguo territorio de Janambres y Nahoales.

En Palmillas donde se celebra a la patrona del lugar cada 5 de agosto, también existen variedad de tradiciones y costumbres, así como los alimentos típicos de la zona, guisado de corazón de nopal, atole de semillas de girasol entre otros.

Estas son solo algunas de las aportaciones del Altiplano a la historia y a la cultura tamaulipeca.

Con este centenario escenario el Gobernador Egidio Torre Cantú y su esposa María del Pilar González de Torre recorrieron la exposición fotográfica de Guerrero Viejo expuesta en la escuela Lauro Aguirre, a un costado de la Parroquia del pueblo, acompañados de la Maestra Libertad García Cabriales, titular del Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes, así como del Maestro Sergio Cárdenas, Director Artístico del Festival Internacional Tamaulipas 2011 y del presidente municipal de Palmillas, Jorge Luis Monita Silva, con lo que inauguraron el Primer Festival del Altiplano Tamaulipeco, por lo que el FIT se amplia y se diversifica como espacio para la recreación de los habitantes de los municipios de la zona, donde podrán disfrutar de conciertos y exposiciones, literatura, cine, artesanías y gastronomía.

En este inicio de actividades del Festival del Altiplano Tamaulipeco acudieron como invitados especiales los presidentes municipales de Jaumave y Tula, así como el Doctor Egidio Torre López quien es gran impulsor de valores familiares a través de la cultura y por supuesto que los habitantes de Palmillas y sus alrededores, los cuales mostraron una gran satisfacción por poder acceder a la cultura en muchas de sus representaciones.

Del 12 al 18 de marzo, los sonidos, el movimiento, los colores y los sabores alimentaran el espíritu a través del arte y la cultura.

Por primera vez se acercan espectáculos de talla internacional que sin duda servirán para acrecentar el acervo cultural de la gente del altiplano.

Prueba de ello es el concierto magistral que ofreció la Camerata Santiago de Querétaro en el interior de la parroquia de Nuestra Señora de las Nieves ante la presencia de los habitantes de la región así como del Gobernador y demás comitiva. La Camerata está integrada por músicos solistas de altura internacional, bajo la dirección del tamaulipeco Jesús Almanza y la cual ofrece en cada concierto, programas de altísimo nivel técnico, artístico, musical y quienes además acompañaron en su participación también a la flautista Laura Reyes Peñaloza.

Posterior a la presentación musical, el gobernador Egidio Torre compartió los alimentos junto con los habitantes de este poblado, así como con los invitados especiales, donde degustaron del asado, del fideo, del arroz, por supuesto de las tortillas hechas a mano, el queso fresco y las bebidas de la región preparados por manos expertas de las palmillenses que recibieron las recetas de sus ancestros y así han pasado de generación en generación.

Torre Cantú saludó a todos los invitados a este Festival donde dialogó y escucho de cerca, el sentir y las necesidades de los habitantes de esta población.

Ahí, con el escenario majestuoso de la Sierra Madre Oriental el mandatario estatal señaló que el arranque de este festival es el inicio de todo un gran programa de arte y cultura durante su administración para todas las regiones de Tamaulipas.

“Estamos arrancando el Festival Internacional Tamaulipas, y ahora arrancamos aquí en Palmillas donde se dio cita más de un tercio de su población en este inicio, disfrutando de este extraordinario concierto, esto que ahora hacemos es un nuevo concepto, es una nueva visión del Festival Tamaulipas y nos da mucho gusto estar hoy aquí en Palmillas teniendo la oportunidad de alimentar el espíritu y alimentar el alma como lo hemos hecho, conviviendo con todo este gran grupo de tamaulipecos de todo el altiplano”.

Torre Cantú indicó que la programación de este Festival y otros más seguirán durante su administración.

“Como ustedes saben hoy arranca este Festival, pero continua, va a continuar en los días por venir, así como otros festivales más y esta es una nueva forma, una nueva visión de celebrar el Festival Internacional, con el arte y la cultura para todas las regiones de Tamaulipas”, concluyó el gobernador.

Como dicen que decía el maestro José Vasconcelos… “La cultura engendra progreso y sin ella no cabe exigir de los pueblos ninguna conducta moral”.

Y esta cita, en los tiempos en que vivimos, cobra mayor vigencia, cuando como ahora, vemos el polvo que cubre los libros de las bibliotecas públicas.

La función del arte es edificar, reconstruirnos cuando estamos en peligro de derrumbe.

Por ese motivo, el gobierno que encabeza Egidio Torre Cantú tiene preparado un importantísimo programa de actividades por toda la geografía tamaulipeca para este 2011, ya que se tiene en la agenda cultural de la administración estatal realizar el Festival de Jazz, en ciudad Victoria; También el campamento musical Musicorum, en Reynosa y Tampico; el Festival Paso del Cántaro, en Cd. Mier y el propio Festival Internacional Tamaulipas, que se llevará a cabo del 23 de septiembre al 2 de octubre.

El Arte y la Cultura para todas las regiones de Tamaulipas.

jueves, 10 de marzo de 2011

Que sea un aporte sustancial



Retablo de la Parroquia de Nuestra Señora de las Nieves (1746), Palmillas, Tamaulipas, México.

QUE EL FESTIVAL DEL ALTIPLANO TAMAULIPECO SEA UN APORTE SUSTANCIAL

por Sergio Cárdenas*

En el paisaje cultural tamaulipeco, la región del Altiplano tiene las huellas fundacionales de nuestra historia moderna. Las comunidades más antiguas de Tamaulipas habitaron esta región caracterizada por el imponente marco de la Sierra Madre Oriental y la silueta suave y firme de su orografía. En el Altiplano, xanambres y nahoales se anticiparon a los criollos en sus tentativas independentistas, según lo sabemos por la historia oral de la región; en su horizonte histórico se yergue la figura revolucionaria de Alberto Carrera Torres.
En el Altiplano Tamaulipeco nace la hermosa cuera tamaulipeca, orgullo de nuestro atuendo identitario, símbolo de reciedumbre y sensibilidad, de calidad y buen gusto, de aprovechamiento de recursos naturales y de creatividad.
En esta región encontramos el deslumbrante Retablo de Nuestra Señora de las Nieves, diseñado en 1746, albergado por la Parroquia homónima, la más antigua de Tamaulipas.
En esta región nacieron Rafael Tejeda Puente, Olivia Ramírez y Blas Uvalle González, glorias del magisterio tamaulipeco, así como el gobernador Magdaleno Aguilar.
Estas son algunas de las aportaciones del Altiplano a la historia, a la cultura tamaulipeca.
Todo desarrollo humano tiene el imperativo de enriquecerse con y disfrutar de las contribuciones paradigmáticas de las culturas y las artes del planeta: son el arte y la cultura los que dan sustento esencial al desarrollo social y económico de los pueblos en un ámbito de democracia y libertad. Constituyen ellos los elementos que propician la cohesión y el entendimiento ante las vicisitudes y las oportunidades de la realidad, pues emergen desde nuestras entrañas constatando entereza, visión, ética, sensibilidad, tolerancia y responsabilidad propias.
El Festival del Altiplano Tamaulipeco (FAT), que es posible gracias a la afortunada confluencia de los tres niveles de gobierno y de la participación ciudadana, es una magnífica oportunidad de encontrarse con el legado grandioso de algunos de los emblemáticos creadores artísticos universales, legado expuesto por jóvenes talentos de nuestra tierra y de otras latitudes mexicanas; pero también nos da oportunidad de acercarnos a detalles del propio devenir tamaulipeco y de sentirnos universales por el contacto con posturas asiáticas ante la vida y el entorno a través de películas representativas.
Lugar importante en la oferta del FAT lo ocupa la programación dedicada a la niñez y a la juventud de la región. Celebro y agradezco en este contexto, la participación del escritor palmillense Eduardo Villegas.
En las ocasiones que he visitado esta región de nuestro Tamaulipas, he sido cautivado por la cabalidad de su gente, por su sensibilidad, su generosidad, su amor a la tierra que les vio nacer, su aspiración a condiciones de vida que apuntalen estos atributos para beneficio propio y de su comunidad.
Hago votos porque esta edición del FAT sea la primera de muchas; hago votos porque en las ediciones subsecuentes, la cobertura se amplíe a otros municipios del Altiplano; hago votos porque la oferta artistico-cultural del FAT sea cada vez más rica, más esencial, más espectacular. En suma, hago votos porque el FAT sea un aporte sustancial en la construcción continua de un Estado de Tamaulipas fuerte para todos.

Desde el Altiplano de Tamaulipas; el 12 de marzo del 2011.

* Director Artístico del Festival Internacional Tamaulipas; Medalla Luis G. de Arellano 2007.
©Sergio Ismael Cárdenas Tamez, 2011.