sábado, 31 de julio de 2021

Con la Orquesta del Teatro Nacional de Mannheim, Alemania

 Los días 13 y 14 de mayo de 1985, debuté como director huésped de la Orquesta del Teatro Nacional de Mannheim (la casa de Manno), Alemania.  Por esos días estaba yo muy contento, pues apenas un mes antes había yo ganado el concurso internacional para ocupar la dirección titular de la Sinfónica de Hof, concurso en el que participamos 101 directores. Pasé unos días magníficos con una orquesta irradiando buena disposición y entrega a la música. Regresé varias veces (ya no recuerdo cuántas!) a participar como Director Huésped de sus temporadas de abono en el excelente Teatro Rosenheim de esa ciudad situada a las márgenes de los ríos Rin y Néckar.



viernes, 30 de julio de 2021

Con BRUCKNER en Alemania

 Entre mis iniciativas como Director Titular (Chefdirigent) de la Sinfónica de Hof (Hofer Symphoniker), de Alemania, estuvo aquella que buscaba ampliar el repertorio de la orquesta, imponiendo de esta manera nuevos retos musicales. El 14 de noviembre de 1986 (era mi segundo año en la posición referida), incluimos en el programa de la temporada formal de conciertos, la Sinfonía no. 4, en Mibemol, "Romántica", de Anton BRUCKNER. Era la primera vez que la orquesta abordaba esa obra y, para mí, la primera vez que la dirigía.  Tuvimos una lograda exposición de la obra, lo cual quedó documentado en la crítica del Sr. Michael Thumser que publicó el periódico Hofer Anzeiger:


He tenido la oportunidad de dirigir esta sinfonía, que Bruckner denominó "el canto del cisne del romanticismo", con la Filarmónica de Querétaro (en la Ciudad de Querétaro y en la Ciudad de México, Sala Nezahualcóyotl, en 1995). También tuve una oportunidad similar con la Filarmónica de la Ciudad de México, en un concierto llevado a cabo en el Conservatorio Nacional de Música, el 15 de febrero de 2003.

En 1990, la Filarmónica de Stuttgart me invitó a dirigir la Sinfonía no. 7, en Mi-mayor, del mismo BRUCKNER, en el Festival Bruckner organizado en la ciudad de Schwäbisch Hall. El concierto tuvo lugar en el imponente templo luterano de San Miguel, que jugó un muy importante papel en el movimiento de la Reforma a partir del año 1523.


Esta portentosa sinfonía, de articulaciones muy amplias y extendidas, constituye uno de los grandes retos para cualquier orquesta y para todo director. Huelga decir que es una poderosa obra que he tenido muy cerca de mi corazón.
La crítica del sr. Rudolf Chmelar, publicada el 27 de septiembre de 1990 en el periódico Haller Tagblatt, da cuenta de ese concierto.


En México, he tenido el privilegio de dirigir esta sinfonía con la Filarmónica del Bajío (en el templo de la Compañía de Jesús, en 1990) y con la Filarmónica de Querétaro en la ciudad de Querétaro y en la Ciudad de México (Sala Nezahualcóyotl), en 1995.

https://www.youtube.com/watch?v=EGB9H5EFBFI&t=50s 


jueves, 22 de julio de 2021

En la Semana Internacional Mozart, Salzburgo, Austria, 1978. Las críticas.



HENRYK SZERYNG en la exposición del RONDÓ, del Concierto KV 216, el 27 de enero de 1978, en la Semana Internacional Mozart, Salzburgo, Austria:
https://www.youtube.com/watch?v=ZDoAJKW9-fk&list=PLFAB9357D18BE375E 

La Orquesta Sinfónica de la Escuela Superior de Música "Mozarteum", de Salzburgo, Austria, conducida por SERGIO CÁRDENAS. expone el Allegro assai, de la Sinfonía en Sibemol, KV 319, de MOZART, el 27 de enero de 1978:
https://www.youtube.com/watch?v=lITMm6iw7hk&list=PLFAB9357D18BE375E&index=3 

 

Agilidad Eólica

 



El video correspondiente:
https://www.youtube.com/watch?v=FVpG-JbllyE&t=19s 

Guerber von Cárdenas

 La maravillosa caricatura de OSWALDO, en la portada del suplemento cultural DIORAMA, del cotidiano EXCÉLSIOR (Ciudad de México), en una publicación de diciembre de 1979. Los integrantes de la Sinfónica Nacional me habían puesto el apodo "Guerber von Cárdenas": ¡todo un honor para mí!!!!



miércoles, 21 de julio de 2021

J. A. ALCARAZ: El jardín coral de Sergio Cárdenas - The choral garden of Sergio Cárdenas


FE, ESPERANZA Y CLARIDAD

                                                            por José Antonio Alcaraz


   El jardín coral de Sergio Cárdenas (*1951) bifurca sus senderos, de manera transparente e interconectada. En un venero aparecen las partituras de evidente raigambre popular – El Carretero (1998) o Allá por el Norte (1998) – con su frescura y expresión directa, tan notorias. Luz, brillo, energía y atmósfera que dialogan en el canto a lo largo del escrutinio efectuado por la escritura: sabrosa metáfora audible.

   Otra línea de fuerza decisiva da cuerpo a aquellas músicas afines al mundo sacro: Aleluya, Alelú (1997) – en confluencia con lo anterior -, Dos Motetes para la Fiesta del Pentecostés (1975), o la Plegaria de San Francisco (1996), donde florece con sobria exaltación cuanto profesa el compositor; a manera de oleaje, sereno e intenso a la vez. Por último surge el estrato más recóndito, en medio de una atrayente complejidad: el vinculado al universo, las imágenes, la sabiduría y las interrogantes que supo crear Octavio Paz (1914-1998):  Madrigal (1997).

   Acerca de este último he escrito: “los dibujos melódicos impregnan el total por medio de una tersura elocuente, (cuya capacidad lírica está) destinada a contrastar con el episodio central rápido, al que se llega gracias a un hábil mecanismo motor mediante un acellerando crucial.”

   Técnica, orientación estética, expresividad y artesanado se fusionan con pericia minuciosa, de modo impecable, en estas obras para coro – enjambre de actos amorosos y contemplaciones – de Sergio Cárdenas, quien sabe asimismo usar las voces magistralmente en sus líneas de canto o itinerarios morfológicos.

   Al hacerlo, se trasluce el conocimiento hondo que el compositor mexicano tiene de las músicas medievales y renacentistas para voces, como lo demuestra La Niña Reposa (1996), donde priva la línea diáfana, desnuda en ocasiones o intrincada otras, siempre nítida, certera. Vale la pena hacer notar que un ejemplo inmejorable de esto lo constituye Aleluya, Alelú (1997).

   Recursos contrapuntísticos o armónicos, al igual que la vitalidad rítmica así como armazón silábico/prosódico que confluyen en la música coral de Sergio Cárdenas y sus varios territorios de acción, están tratados con aplomo y destreza gracias a un trazo conciso, muy pulido. Por lo tanto, en su entramado reside un uso imaginativo, renovatorio, de cauces y procesos formales.

   Elocuencia, calibre, parquedad, economía, sustancia: rasgos dominantes en el ciclo de obras corales compuestas por Sergio Cárdenas que merece ser explorado pues ahí reside, de modo virtual, una hermosa experiencia inédita para el oyente.


© José Antonio Alcaraz, México, 2000.



José Antonio ALCARAZ
(1938-2001)


         FAITH, HOPE AND CLEARNESS

     by  JOSÉ ANTONIO ALCARAZ


   The choral garden of Sergio Cárdenas (*1951) forks its paths in a transparent and interconnected manner. From one source emerge those scores of evident popular roots – El Carretero (The Carter, 1998) or Allá por el Norte (There, in the northern regions, 1998) – with their obvious freshness and direct expression: light, brightness, energy and atmosphere that dialogue while singing through the scrutiny brought out by the musical text: a delicious hearable metaphor.

   Another source of decisive strength embodies those music pieces kindred to the sacred world: Aleluya, Alelú (1997) – in junction with the works of the first source -,   Dos Motetes para la Fiesta del Pentecostés (Two Motetts for the Pentecost Feast, 1975) or the Plegaria de San Francisco (Prayer of St. Francis (1996), where the composer’s avowal blooms in sober exaltation, like a succession of waves at the time intense and calm. Finally the most hidden stratum emerges, amidst an attractive complexity: the one related to the universe, the images, the wisdom and the questions that Octavio Paz (1914-1998) was able to create:  Madrigal (1997).

   On this last one I have written:  “the melodic drawings impregnate the whole through an eloquent smoothness (whose lyric capacity is) to contrast with the quick central section, to which we arrive thanks a skilful motoric mechanism by means of a crucial accelerando.”

   Technic, esthetic orientation, expressiveness and craftsmanship merge with scrupulous expertness, in a flawless manner, in these choral works (swarm of loving acts and contemplations) of  Sergio Cárdenas, who knows also how to use the voices masterfully in their lines of singing or in their morphologic itineraries.

   By doing so it becomes clear how deep a knowledge this mexican composer has of the medieval and renaissance music for voices, as it is evident in La Niña Reposa (The Girl Rests, 1996), where the line is transparent, sometimes naked, other times complex, always clear and accurate. It is worthwhile mentioning here that an unbeatable example of all these elements can be found in Aleluya, Alelú (1997).

   The counterpointistic  or harmonic devices, as well as the rhythmic vitality and the syllabic/prosodic framework that come together in the choral music of Sergio Cárdenas and his diverse territories of action, are all treated with confidence and skillfulness thanks a concise, very clear drawing. Therefore, there is in his plot an imaginative and renewable use of riverbeds and form-processes.

   Eloquency, caliber, sparseness, economy, substance: these are the dominating traits in the cycle of choral works composed by Sergio Cárdenas, a cycle worthwhile getting explored for there resides, in a virtual manner, a beautiful unknown experience for the listener.


© José Antonio Alcaraz, Mexico, 2000.

sábado, 17 de julio de 2021

En el WESTMINSTER CHOIR, 1971-1992

 Estudié en el muy prestigiado WESTMINSTER CHOIR COLLEGE (Princeton, NJ, USA),  de septiembre de 1970 a mayo de 1973. Ahí obtuve mi en 1972  Bachelor of Music "cum laude"  (Major: Voice) y en 1973 mi Master of Music, en Dirección Coral.

Fue un periodo maravilloso de intenso aprendizaje. Por tratarse de una institución cuyo motivo de existencia es la música coral, una de las más altas distinciones que puede tener un alumno es lograr aprobar la rigurosa audición para formar parte del legendario WESTMINSTER CHOIR: un ensamble coral seleccionado entre los aprox. 500 alumnos de la institución.

En el ciclo académico 1971-1972, tuve el honor de formar parte de este fabuloso coro (en la foto, aparezco en la fila de arriba, tercero de derecha a izquierda). Nuestras clases-ensayos tenían lugar de lunes a viernes, una hora en cada día. 

De entre los magníficos proyectos que hicimos, estuvo la muy larga gira que realizamos por diversos estados de la Unión Americana en el otoño de 1971, que fue una gira triunfal conducida por el famoso director coral ROGER WAGNER.

Comparto aquí uno de los programas de mano de esa gira; es el del concierto que ofrecimos en Detroit, Michigan, el 16 de octubre de 1971. Abordamos un amplísimo, demandante repertorio, que todos cantamos de memoria, atentos a la más mínima indicación gesticular de Wagner. 

Recuerdo con mucho cariño ese año académico, que se coronó con la residencia de un mes de este excelente coro, en el Festival de Dos Mundos, de Spoleto, Italia, para el que nos invitó su fundador y Director Artístico, Giancarlo Menotti. Esto sucedió en el verano de 1972.




                                                     Una "probadita" de cómo sonó este coro:   
                             https://m.youtube.com/watch?v=DoBth4adXGI&feature=youtu.be





Westminster Symphonic Choir, 1973, in Washington, DC, con la National Symphony ( Antal Dorati, conductor), en la exposición del oratorio "La Transfiguración...", de O. MESSIAEN. Una experiencia grandiosa.

En 2003, con la Filarmónica de Cámara de Polonia en el Festival Internacional Tamaulipas




Más información sobre este homenaje, en:

https://www.youtube.com/watch?v=HbLy3b9LthA&t=25s 

Con la Filarmónica Estatal de Renania-Palatinado, en 1979 y 1985

 

Dirigí por primera vez en Alemania, en febrero de 1979, al frente de la Filarmónica Estatal de Renania-Palatinado (Staatsphilharmonie Rheinland-Pfalz), en la ciudad de Frankenthal. Esa orquesta había participado en marzo-abril de 1977, en el Curso Internacional de Dirección Orquestal que impartió Sergiu Celibidache en la Universidad de Tréveris (Trier). La Comisión Artística de la orquesta tuvo a bien recomendar que yo fuera invitado a dirigir conciertos de ese ensamble; fui el único participante del curso de Celibidache que recibió tal distinción.


Comparto aquí los programas de otros dos conciertos de esa orquesta, que dirigí en mayo de 1985.



    

  




       

Reencuentro con una orquesta

La Filarmónica Estatal de Renania-Palatinado visita Bensheim


Bensheim. Si bien la Filarmónica Estatal de Renania-Palatinado tuvo en el pasado presentaciones regulares como invitada en Bensheim, esta orquesta rara vez se ha escuchado en esta ciudad en tiempos recientes. La distancia es un requisito previo para una evaluación objetiva, por lo que este reencuentro fue interesante desde el principio.


El joven director mexicano Sergio Cárdenas sabe cómo resolver las tensiones expresivas en la música. Obviamente le encanta hacer música en contrastes, mostrando contornos. Esto también se aplica al poema sinfónico "Finlandia" de Jean Sibelius, en el que el compositor utilizó impresiones de su país de origen como inspiración y las procesó musicalmente. Sergio Cárdenas puso el contorno en el centro, incluso a expensas del sonido floreciente, y sólo después desarrolló el pomposo colorido de la pintura sonora en la orquesta. 


La Sinfonía núm. 8, en Sol mayor, de Antonin Dvorak, se nutre de la variedad de ideas musicales, la riqueza de los colores instrumentales, la expresión cambiante en la que la musicalidad originaria también juega un papel importante. Sergio Cárdenas logró una interpretación consistentemente emocionante, en la que ya el tema de los violonchelos del 1er movimiento irradiaba mucha calidez, que se trasladó a otros grupos. Una ejecución llena de temperamento y precisión rítmica caracterizó a los movimientos externos, en los que a pesar de las explosiones sonoras, se mantuvo la transparencia.

Los movimientos centrales se lograron bien, en donde el Adagio se orientó hacia lo contrastante a través de las dinámicas extremas, mientras que en el Allegro grazioso destacó en primer plano el elemento danzístico-musical.


Karin Pfeifer, el 23 de mayo de 1985, en el periódico Bergstrasser Anzeiger.





Con la Orquesta del Festival Händel, de Halle, Alemania.

 En junio de 1990, participé como Director Huésped de la Orquesta del Festival Händel, de Halle, Sajonia, Alemania. En esta ciudad nació G. F. HÄNDEL en 1685. Me confiaron la conducción de un programa francés, con obras de Debussy, Saint-Saëns y Ravel.




Nueve años en el Colegio "Justo Sierra", de Cd. Victoria, Tam (México)

 Cursé los estudios escolares de primaria y secundaria en el Colegio "Justo Sierra", de mi natal Ciudad Victoria, Tamaulipas (México). El 28 de junio de 1966, en el (hoy abandonado) Cine Avenida, tuvo lugar la ceremonia de Clausura de Cursos del Ciclo Escolar 1965-1966. 

Durante toda mi travesía por ese colegio particular (nueve años), gocé de la beca que me otorgó el Patronato del Colegio, con la que se cubrieron todos las colegiaturas. Disfruté mucho ese periodo de mi vida, en especial por haber contado, en todo momento, con la empatía y sabiduría de la Profra. Flavia R. Castañeda (en la foto, a mi lado derecho), poseedora de un enorme talento pedagógico, que explayaba con rigurosidad y humanismo. A todos los alumnos (según recuerdo), nos encantaba su manera de compartir conocimientos, que eran muy vastos, en cualquiera de las asignaturas del curriculum escolar. 

Mi perenne agradecimiento a la Profra. Flavia R. Castañeda por el gran significado que tuvo en mi vida a lo largo de mis nueve años en el Colegio "Justo Sierra", de Cd. Victoria, Tam.

El cotidiano victorense "El Diario de Ciudad Victoria", publicó el 1 de julio de 1966, a ocho columnas en la primera página de su sección SOCIALES, la reseña de la ceremonia con la que se cerró mi ciclo en el "Justo Sierra".











viernes, 16 de julio de 2021

Con la STAATSKAPELLE WEIMAR, en 1985, 1986, 1989 y 1990.

   Cuatro programas, nueve conciertos con la ORQUESTA ESTATAL DE WEIMAR (Staatskapelle Weimar, Alemania), en los años 1985, 1986, 1989 y 1990.



    

             En el Teatro Nacional de Weimar, con la Staatskapelle Weimar, el 8 de marzo de 1985.