lunes, 9 de enero de 2012

Sobre el JazzTamFest 2011

Libertad y alteridad: el JazzTamFest 2011


Una cosa que me gusta del jazz, muchacho, es que yo no sé
qué es lo que sucederá enseguida. ¿Y tú?

Bix Beiderbecke

En los años tardíos de mi infancia y en los tempranos de mi pubertad, yo soñaba con llegar, algún día, a ser baterista de un conjunto de rock. Por aquellos años, quién lo fuera a creer, me emocionaba, de manera simultánea, la música coral. Durante el día, con mis compañeros de escuela, con frecuencia golpeaba ritmos en el banco del salón de clases mientras entonaba las melodías rockeras y baladas más populares del momento. Por las noches, con frecuencia, acompañaba a mi madre a los ensayos del coro que, de manera electrizante, dirigía don Fernando Gaspar Landeros. Ahí escuché como descubriendo una vastedad espiritual, por vez primera, páginas selectas de los grandes clásicos de la música: Haendel, Bach, Mozart, Bizet, Donizetti, Gounod, etc.
El ritmo es la primera manifestación de vida, de la energía de un ser. Las melodías que entona delinean su perfil emocional, con su dialéctica interior y su capacidad expresiva.
El jazz (vocablo de oscuro origen) es una manifestación de esos elementos de vida con un agregado esencial: ese palpitar continuo que tranquiliza y excita, que enriquece un devenir con la síncopa (¿quizá un palpitar extrasistólico?) que rompe el patrón rítmico, con los timbres o colores instrumentales cargados de nostalgia, de añoranza (¿de un paraíso perdido?), de ganas de vivir, de aspirar a la libertad total. A ello se refiere la cita del gran jazzista norteamericano Bix Beiderbecke: “¿qué es lo que sucederá enseguida?”
Apunta este clásico del jazz a un elemento sustancial de este género: la improvisación que, sin embargo, nunca es sinónimo de libertinaje. Esa es justo, entre otras, una de las ricas enseñanzas del jazz: que todos quienes lo ejecutan, son libres y, a la vez, respetuosos de la integridad de los demás. Es decir, se manifiestan como individuos plenos que se reconocen en la alteridad, la cual defienden y respetan.
El JazzTamFest es, tras el Festival del Altiplano Tamaulipeco y la Academia Musical de Verano Musicorum Reynosa 2011, la tercera oferta programática de este año que plantea la Dirección Artística a mi cargo. Es una oferta que hace que mi corazón se sienta expandido y vibrante, gozoso y en estado de beatitud ante esta festividad que, aspiro, enriquecerá el devenir artistico-cultural de Tamaulipas.
La imponente lista de participantes, tamaulipecos y de otros lares, configurada con tino y sensibilidad por el colega victorense Roberto Sánchez Picasso, garantiza el disfrute pleno de este género en nuestro estado y contribuye a la superación de nuestros jóvenes jazzeros por medio de un programa de actualización y superación musical jazzística. Mi agradecimiento y reconocimiento a Sánchez Picasso por esta, para el FIT, afortunada colaboración.
Se complementa esta oferta con la deslumbrante exposición del gran artista mexicano Jazzamoart, cuyos óleos serán admirados en Victoria y en Reynosa. Además, eminentes jazzistas compartirán sapiencia y experiencia con los jóvenes talentos que participen en los seminarios y clases que impartirán.
Dejemos inundar nuestro espíritu por las vivencias de libertad y de alteridad que nos brindará esta primera edición del JazzTamFest, que el Gobierno del Estado de Tamaulipas ofrece con el apoyo del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

SERGIO CÁRDENAS,
Director Artístico del Festival Internacional Tamaulipas y Proyectos Especiales
Cd. Victoria, Tam., México; el 21 de agosto del 2011.

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