miércoles, 21 de julio de 2021

J. A. ALCARAZ: El jardín coral de Sergio Cárdenas - The choral garden of Sergio Cárdenas


FE, ESPERANZA Y CLARIDAD

                                                            por José Antonio Alcaraz


   El jardín coral de Sergio Cárdenas (*1951) bifurca sus senderos, de manera transparente e interconectada. En un venero aparecen las partituras de evidente raigambre popular – El Carretero (1998) o Allá por el Norte (1998) – con su frescura y expresión directa, tan notorias. Luz, brillo, energía y atmósfera que dialogan en el canto a lo largo del escrutinio efectuado por la escritura: sabrosa metáfora audible.

   Otra línea de fuerza decisiva da cuerpo a aquellas músicas afines al mundo sacro: Aleluya, Alelú (1997) – en confluencia con lo anterior -, Dos Motetes para la Fiesta del Pentecostés (1975), o la Plegaria de San Francisco (1996), donde florece con sobria exaltación cuanto profesa el compositor; a manera de oleaje, sereno e intenso a la vez. Por último surge el estrato más recóndito, en medio de una atrayente complejidad: el vinculado al universo, las imágenes, la sabiduría y las interrogantes que supo crear Octavio Paz (1914-1998):  Madrigal (1997).

   Acerca de este último he escrito: “los dibujos melódicos impregnan el total por medio de una tersura elocuente, (cuya capacidad lírica está) destinada a contrastar con el episodio central rápido, al que se llega gracias a un hábil mecanismo motor mediante un acellerando crucial.”

   Técnica, orientación estética, expresividad y artesanado se fusionan con pericia minuciosa, de modo impecable, en estas obras para coro – enjambre de actos amorosos y contemplaciones – de Sergio Cárdenas, quien sabe asimismo usar las voces magistralmente en sus líneas de canto o itinerarios morfológicos.

   Al hacerlo, se trasluce el conocimiento hondo que el compositor mexicano tiene de las músicas medievales y renacentistas para voces, como lo demuestra La Niña Reposa (1996), donde priva la línea diáfana, desnuda en ocasiones o intrincada otras, siempre nítida, certera. Vale la pena hacer notar que un ejemplo inmejorable de esto lo constituye Aleluya, Alelú (1997).

   Recursos contrapuntísticos o armónicos, al igual que la vitalidad rítmica así como armazón silábico/prosódico que confluyen en la música coral de Sergio Cárdenas y sus varios territorios de acción, están tratados con aplomo y destreza gracias a un trazo conciso, muy pulido. Por lo tanto, en su entramado reside un uso imaginativo, renovatorio, de cauces y procesos formales.

   Elocuencia, calibre, parquedad, economía, sustancia: rasgos dominantes en el ciclo de obras corales compuestas por Sergio Cárdenas que merece ser explorado pues ahí reside, de modo virtual, una hermosa experiencia inédita para el oyente.


© José Antonio Alcaraz, México, 2000.



José Antonio ALCARAZ
(1938-2001)


         FAITH, HOPE AND CLEARNESS

     by  JOSÉ ANTONIO ALCARAZ


   The choral garden of Sergio Cárdenas (*1951) forks its paths in a transparent and interconnected manner. From one source emerge those scores of evident popular roots – El Carretero (The Carter, 1998) or Allá por el Norte (There, in the northern regions, 1998) – with their obvious freshness and direct expression: light, brightness, energy and atmosphere that dialogue while singing through the scrutiny brought out by the musical text: a delicious hearable metaphor.

   Another source of decisive strength embodies those music pieces kindred to the sacred world: Aleluya, Alelú (1997) – in junction with the works of the first source -,   Dos Motetes para la Fiesta del Pentecostés (Two Motetts for the Pentecost Feast, 1975) or the Plegaria de San Francisco (Prayer of St. Francis (1996), where the composer’s avowal blooms in sober exaltation, like a succession of waves at the time intense and calm. Finally the most hidden stratum emerges, amidst an attractive complexity: the one related to the universe, the images, the wisdom and the questions that Octavio Paz (1914-1998) was able to create:  Madrigal (1997).

   On this last one I have written:  “the melodic drawings impregnate the whole through an eloquent smoothness (whose lyric capacity is) to contrast with the quick central section, to which we arrive thanks a skilful motoric mechanism by means of a crucial accelerando.”

   Technic, esthetic orientation, expressiveness and craftsmanship merge with scrupulous expertness, in a flawless manner, in these choral works (swarm of loving acts and contemplations) of  Sergio Cárdenas, who knows also how to use the voices masterfully in their lines of singing or in their morphologic itineraries.

   By doing so it becomes clear how deep a knowledge this mexican composer has of the medieval and renaissance music for voices, as it is evident in La Niña Reposa (The Girl Rests, 1996), where the line is transparent, sometimes naked, other times complex, always clear and accurate. It is worthwhile mentioning here that an unbeatable example of all these elements can be found in Aleluya, Alelú (1997).

   The counterpointistic  or harmonic devices, as well as the rhythmic vitality and the syllabic/prosodic framework that come together in the choral music of Sergio Cárdenas and his diverse territories of action, are all treated with confidence and skillfulness thanks a concise, very clear drawing. Therefore, there is in his plot an imaginative and renewable use of riverbeds and form-processes.

   Eloquency, caliber, sparseness, economy, substance: these are the dominating traits in the cycle of choral works composed by Sergio Cárdenas, a cycle worthwhile getting explored for there resides, in a virtual manner, a beautiful unknown experience for the listener.


© José Antonio Alcaraz, Mexico, 2000.

1 comentario:

  1. Ojalá podamos escuchar más de su obra como "La Niña Reposa"
    Es un privilegio escuchar sus obras, siempre con proposiciones sonoras tan ricas.
    Mil gracias

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