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lunes, 27 de diciembre de 2010

Rilke en Berlín en 1898 - Rilke in Berlin in 1898.




El 8 de enero de 1898, el poeta alemán RAINER MARIA RILKE (1875-1926), escribió esta pequeña obra maestra mientras se encontraba en el barrio berlinés de Wilmersdorf. Comparto este poema con TODOS, agregando a él mis mejores deseos porque el 2011 les depare salud, bienestar y éxitos profesionales crecientes.
Un fuerte abrazo de Sergio Cárdenas

Am 08.01.1898, als Rilke in Berlin-Wilmersdorf weilte, schrieb er folgendes Gedicht, welches ich hiermit mit Ihnen teile. Mit ihm gehen auch meine best Wünsche für Sie für das ganze Jahr 2011: Gesundheit, Erfolg bei der Arbeit und im täglichen Leben.

Es umarmt Sie
Ihr Sergio Cárdenas

lunes, 10 de mayo de 2010

Día de la Madre, en México


Mi madre, OLGA TAMEZ GONZÁLEZ, el 10 de mayo del 2005, en la Ciudad de México.


Extracto de la
TERCERA de las ELEGÍAS DUINENSES, de RAINER MARIA RILKE:


Madre, tú lo hiciste pequeño, tú fuiste la que lo inició;
era nuevo para ti, tú inclinaste el mundo amistoso
sobre los nuevos ojos y alejaste al extraño.
¿Do están los años en los que tú con sencillez
lo protegiste de las olas del caos con tu delgada figura?
Así le ocultaste muchas cosas: hiciste inofensiva la sospechosa
habitación nocturna; mezclaste espacio humano en su
espacio nocturno con tu corazón lleno de refugio.
No en la oscuridad, no, sino en lo más cerca de tu ser
colocaste la lámpara nocturna, que alumbró como amistad.
Ningún rechinido que no hayas explicado sonriendo,
como si supieras de antemano cúando haría así la duela...
Y él escuchaba y se calmaba. De todo eso era capaz
la ternura de tu vigilia......



(Traducción de Sergio Ismael Cárdenas Tamez, desde el alemán original).

sábado, 9 de enero de 2010

RILKE: Elegía Duinense No. 5

En

http://www.youtube.com/watch?v=qvwR8SJgXDI

SERGIO CÁRDENAS lee su propia traducción al español de la ELEGÍA DUINENSE No. 5 ((Duineser Elegie Nr. 5), de RAINER MARIA RILKE. Grabación realizada en los estudios de Radio Universidad de Tamaulipas, en Cd. Victoria, Tam (México), en octubre del 2002.

RAINER MARIA RILKE

ELEGÍAS DUINENSES

La Quinta Elegía


Dedicada a la Sra. Hertha Koenig



¿Pero quiénes son, dime, los errantes, estos aún un poco
más fugaces que nosotros mismos, a quienes con urgencia
los tuerce desde temprano – por amor a quién, a quién- una nunca
satisfecha voluntad? Ella, pues, los tuerce,
los doblega, los entrelaza y los menea,
los avienta y los vuelve a agarrar; como desde un aceitado
y liso aire descienden
sobre el consumido tapete,
adelgazado de tanto saltar, este tapete
extraviado en el universo.
Extendido cual parche, como si el cielo
de la periferia hubiera herido allí a la tierra.
Y apenas llegados,
se yerguen y así se exhiben: la inicial en mayúscula
del estar aquí...y ya también los hombres
más fuertes aplican de nuevo las llaves enrollándose al jugar,
como aquélla que Augusto el Fuerte hacía
en la mesa a un plato de estaño.

Ah, y alrededor de este
centro, la rosa de la espectación:
florece y se deshoja. En torno a este animador
que patalea, el pistilo, alcanzado por su mismo
polen floreciente, fecundado para la apariencia
de un nuevo desánimo, su
nunca conciente, -brillando con oscura
superficie de una aparente sonrisa leve del desánimo.

Aquí: el marchito, arrugado atleta,
el viejo, que nomás tamborilea,
encogido de su poderosa piel, como si antes hubiera
albergado dos hombres y uno
yaciera ya en el cementerio y él sobreviviese al otro,
sordo y a veces un tanto
confuso, en la enviudada piel.

Pero el joven, el hombre, como si fuese el hijo de una cerviz
y una monja: compacto y fuerte, lleno
de músculos e ingenuidad.

Oh, vosotros,
que una aflicción, cuando aún era pequeña,
recibisteis alguna vez como juguete en una de sus
largas convalescencias...

Tú, el del salto,
como sólo lo conocen las frutas, inmaduro,
que a diario cien veces cae del árbol construido
por el movimiento conjunto (el que, más veloz que el agua, en pocos
minutos tiene su primavera, verano y otoño) –
cae y choca contra la tumba:
a veces, a media pausa, se quiere elevar de ti
un rostro amoroso hacia tu raras veces
tierna madre; pero se pierde en tu cuerpo,
desgastado en su superficie, este rostro
apenas intentado...Y de nuevo
bate el hombre la mano para el salto y antes
que un dolor se te pronuncie en la cercanía de tu siempre
trotante corazón, se le adelanta el ardor de las plantas
de los pies a aquél que lo causó haciendo salir de tus ojos,
rápidamente, un par de lágrimas de tu cuerpo.
Y sin embargo, a ciegas,
la sonrisa...

¡Ángel! Oh, tómala, recógela, la hierba medicinal de pequeñas flores.
Crea un frasco, ¡consérvala! Colócala bajo aquellos gozos que
aún no se nos han abierto; en una urna amable
celébrala con una inscripción de ímpetu floral: “Subrisio Saltat.”*

Y entonces tú, amorosa,
tú, sobre la que saltaron mudos
los gozos más encantadores. Quizá son
tus flecos felices para ti -,
o sobre los jóvenes
y firmes senos se siente infinitamente consentida
la seda metálica y nada le falta.
Tú,
siempre diferente fruto mercantil de la indiferencia
sostenido públicamente por debajo de los hombros
sobre todas las básculas de oscilante equilibrio.

Dónde, oh, dónde está el lugar –lo llevo en el corazón-,
en el que aún falta mucho para que lo puedan, en el que aún
cae uno del otro, como animales copulando que en realidad
no hacen pareja; -
donde los pesos aún son pesados;
donde aún los platos se tambalean
sobre sus agitados e inútiles
bastones...

Y de pronto en este fatigoso Ningún-Lado, de pronto
el sitio indecible, en el que el puro No-Suficiente
incomprensiblemente se transforma-, salta bruscamente
hacia aquel Demasiado-Vacío.
Allí donde la cuenta de muchas cifras
se resuelve sin números.

Plazas, oh Plaza en París, escenario infinito
en el que la modista Madame Lamort
los intranquilos caminos de la tierra, bandas infinitas,
anuda y retuerce y con ellas inventa nuevas
corbatas, volantes, flores, escarapelas,
frutas artificiales,-todas
artificialmente pintadas,- para los baratos
sombreros invernales del destino.
..........................................
¡Ángel! Hubiera una Plaza, que la supiéramos, y allí
sobre el tapete indecible mostraran los amantes, que aquí
nunca lo logran consumar, sus atrevidas
y altas figuras del ímpetu del corazón,
sus torres de placer, sus
escaleras que desde tiempo ha, temblando,
se apoyan una en la otra,- y si lo pudieran,
delante del círculo de espectadores, innumerables muertos mudos:
¿Aventarían ellos sus últimas, siempre ahorradas,
siempre escondidas, las que no conocemos, eternamente
válidas Monedas de la Suerte, ante el par
que de verdad se ríe infinitamente sobre el apacigüado
tapete?



* La Sonrisa del Saltador





Traducción de Sergio Cárdenas. Ansbach, 27 de julio de 2000.
© Sergio Ismael Cárdenas Tamez

martes, 29 de diciembre de 2009

Mi saludo para el año 2010



29 de diciembre del 2009: 83º Aniversario Luctuoso de RAINER MARIA RILKE

Ciudad de México; el 29 de diciembre del 2009.

Mi saludo para el 2010:


Las ELEGÍAS DUINENSES (se empezaron a escribir durante una estancia del poeta en el Castillo de Duino, en Trieste, Italia) del poeta alemán RAINER MARÍA RILKE (Praga, *1875), constituyen un hito trascendental en el corpus de la poesía, me permito aseverar, de todos los tiempos. Tras diez años de receso creacional, como él mismo lo ha referido, fue en febrero de 1922, en Suiza, cuando de la profundidad rilkeana emanaron estas grandiosas poesías junto a los no menos grandiosos “Sonetos a Orfeo”, en sus dos series. Brotaron cual cascada incontenible (obedeciendo a un dictado, lo describió el poeta) de una poesía contundente, sensible, que ha hurgado en el fondo del alma humana, que, en fin, refleja cuán carente de asideros deviene el ser humano cuando su unidad original, se violenta, se rompe, se resquebraja cual “ grieta (que) atraviesa una taza”.
Es esta enorme capacidad para llegar al meollo de las cosas y expresarlas con una poesía diáfana y brillante lo que, de seguro, movió a Robert Musil a manifestar en las honras fúnebres que se celebraron en Berlín in memoriam Rilke poco tiempo después de su fallecimiento (acaecido el 29 de diciembre de 1926 en Suiza), que este poeta había llevado la poesía alemana a su punto más alto.
La OCTAVA ELEGÍA aborda ese desconcierto, ese titubeo, esa apachurrante transitoriedad del devenir, subrayando su características y mostrándolas cual espejo vivo de nuestra condición e insistiendo en el imperativo de tomar conciencia “del otro”, de ese ser humano que justo está frente de nosotros y nos recuerda que hay una identidad que anhela la libertad de los espacios y que tiene como destino sólo lo que está enfrente y que, con frecuencia, no percibimos, pues desde niños hemos volteado el rostro para ver hacia atrás, sin haber aprendido de los animales que, libres, caminan en la eternidad.

Comparto esta grandiosa ELEGÍA en el aniversario luctuoso de RILKE y en la víspera del año 2010, haciendo votos porque nos demos la ooprtunidad de construir nuestras vidas hacia el espacio puro en el que las flores se abren infinitamente.

La grabación (audio) de la Elegía se puede oír en:
http://www.ivoox.com/rilke-elegia-duinense-no-8-audios-mp3_rf_178591_1.html

Un saludo afectuoso de
SERGIO CÁRDENAS





RAINER MARIA RILKE

ELEGÍAS DUINENSES


La Octava Elegía


Dedicada a Rudolf Kassner


Con todos los ojos ve la criatura
lo abierto. Pero nuestros ojos están
como volteados y totalmente colocados
cual trampas alrededor de su libre salida.
Lo que está afuera, lo sabemos por el rostro
del animal, pues al niño, ya desde temprano, lo hemos
volteado y hémoslo obligado a ver detrás de él
la configuración, mas no lo abierto, lo
que en el rostro del animal tiene tanta profundidad. Libre de muerte.
A élla es a la única que vemos; el animal libre
tiene su ocaso siempre tras de sí
y a Dios por delante; y cuando camina, camina
en la eternidad, tal como fluyen los manantiales.
Nunca hemos tenido, ni un sólo día,
al espacio puro delante de nosotros, a ése en el que las flores
se abren infinitamente. Siempre se trata de mundo
y nunca de un-ningún-lado sin nada: lo puro,
no vigilado, lo que uno respira y lo que
infinitamente se sabe y no se desea. Cual niño
se pierde uno en este silencio y es
sacudido. O se muere y entonces se es.
Pues cerca de la muerte uno ya no la ve más
y mira fijamente hacia fuera, quizá con la gran mirada de un animal.
Los amantes están cerca de ella y se asombran
aunque uno de ellos le obstruya la vista al otro...
Como por equivocación se les descubre
lo que está detrás del otro...pero nadie se
escapa de ella y deviene, de nuevo, mundo.

Con la mirada dirigida siempre a la creación, vemos
sobre ella sólo el reflejo de lo libre,
oscurecido por nosotros. O que un animal,
uno mudo, eleva la mirada y ve con calma a través de nosotros.
Esto es lo que se llama destino: estar enfrente
y nada más que eso y siempre enfrente.

Si una conciencia como la nuestra estuviera
en el animal seguro, que viene a nuestro encuentro y nos jala
en otra dirección---, él nos destrozaría
con su conducta. Pero sí, su ser le es
infinito, incomprensible y sin una mirada
a su estado, puro, tal como lo que mira.
Y donde nosotros vemos futuro, allí ve él todo
y a sí mismo en todo y salvo para siempre.

Y, sin embargo, se encuentra en el animal cálido y vigilante
el peso y la preocupación de una gran melancolía.
Pues también a él le oprime siempre aquéllo que
con frecuencia nos subyuga: el recuerdo,
como si ya hubiese existido aquéllo hacia
lo que nos empujamos, más fiel y su contacto
infinitamente suave. Aquí todo es distancia
y allá era aliento. Después del primer hogar
le parece el segundo híbrido y ventoso.
Oh beatitud de la pequeña criatura,
que permanece siempre en el seno que la creó;
oh felicidad del mosquito, que aún salta dentro,
así sea en tiempo de bodas: pues el seno lo es todo.
Y mira la media seguridad del ave
que casi desde su nacimiento sabe de ambas cosas,
cual si fuese un alma etrusca
de un muerto que fue recibido en un espacio
mas con la figura del yacente como cubierta.

Y cuán turbado se encuentra uno, que debe volar
mas proviene de un seno. Como aterrado de
sí mismo convulsiona el aire, como cuando una grieta
atraviesa una taza. Así rasga la huella
del murciélago la porcelana de la tarde.

Y nosotros: ¡espectadores, siempre, por todos lados,
vueltos hacia todo y nunca hacia fuera!
Nos congestiona. Lo ordenamos. Se desmorona.
Lo volvemos a ordenar y nos desmoronamos nosotros mismos.

¿Quién fue, pues, quien nos volteó de tal forma
que lo que hacemos es hecho con la actitud
de uno que parte? Como aquél
sobre la última colina, que le muestra una
vez más su valle, se voltea, se detiene, se retrasa...
así vivimos y nos estamos siempre despidiendo.



La Octava Elegía fue escrita por Rilke el 7-8 de bebrero de 1922.
Traducción de Sergio Cárdenas. Ansbach, el 13 de julio de 2000.
© Sergio Ismael Cárdenas Tamez

domingo, 20 de diciembre de 2009

ADVIENTO



En la liturgia cristiana, ADVIENTO es el tiempo que precede a la Navidad. Al respecto, el siguiente poema de

RAINER MARIA RILKE

Adviento

En el bosque invernal, el viento, cual pastor,
a los rebaños de copos conduce,
y algún pino presiente que pronto
devendrá piadoso y santamente cubierto de luz;
y aguza el oído. Dispuesto, sus ramas
a los blancos caminos extiende
y resiste al viento creciendo
hacia esa noche señorial.


(Advent, Leipzig, 1897)

Traducción del alemán de (c) Sergio Ismael Cárdenas Tamez,
Ansbach, el 1 de diciembre, 2002.

domingo, 29 de noviembre de 2009

RILKE: El Silencio

RAINER MARIA RILKE
El Silencio

¿Escuchas, amada? Yo alzo las manos,
¿escuchas? Murmuran...
¿Cuál gesto de la soledad
no se encontraría escuchado por muchas cosas?
¿Escuchas, amada? Yo cierro los párpados
y también eso es ruido hacia ti.
¿Escuchas, amada? Yo los abro de nuevo...
...pero ¿porqué no estás aquí?
La huella de mi más pequeño movimiento
permanece visible en el silencio sedoso;
indestructible se imprime la más mínima excitación
en la tensa cortina de la lejanía.
Las estrellas suben y bajan
con mi respiración.
A mis labios vienen a abrevar los aromas
y yo reconozco las muñecas
del ángel alejado.
Sólo a él lo pienso: a ti,
no te veo.



(Das Buch der Bilder)
Traducción del alemán original de
(c) Sergio Ismael Cárdenas Tamez,
Guanajuato, 1997.

domingo, 8 de noviembre de 2009

RILKE: Si se canta a un dios...

RAINER MARIA RILKE
(1875-1926)



Si se canta a un dios,
este dios su silencio te da.
Nada de nosotros se adelanta
mas que hacia un dios silencioso.



Este imperceptible intercambio
que temblar nos hace,
deviene de un ángel la herencia
sin que nos pertenezca.

(Vergers)



Traducción del francés original de (c) Sergio Ismael Cárdenas Tamez,

Ansbach, Alemania; el 23 de julio de 2000.

miércoles, 29 de julio de 2009

Poesía y Música

Publicación de la revista digital EL POEMA SEMINAL, del 15 de febrero del 2005.

http://www.elpoemaseminal.lupaprotestante.es/volumenes/eps61-80-n.pdf
elpoemaseminal 69
15 de febrero, 2005
poesía y música: sergio cárdenas

Sergio Cárdenas es uno de los músicos y directores de orquesta mexicanos más importantes. Su interés por Rilke lo ha llevado a traducir una importante cantidad de sus poemas, así como de otros poetas de lengua alemana. Presentamos una entrevista exclusiva y unas traducciones de poemas de Rilke.



UNA ENTREVISTA CON SERGIO CÁRDENAS DESDE ALEMANIA

¿Cómo y cuándo comenzaste a acercarte a la poesía?
Recuerdo mi infancia cuando tanto en la escuela primaria como en la Escuela Dominical nos encargaban de tarea aprenderse poemas de memoria o, en su caso, pasajes bíblicos, como los Salmos.

¿Tu formación musical influyó para que llegaras al encuentro de la poesía? ¿De qué forma?
No lo creo o, al menos, no tengo esa impresión. Sin embargo, con el tiempo descubro cada vez más puntos de encuentro entre estas dos manifestaciones artísticas.

Tu interés por Rilke es muy notorio. ¿Qué tanto has profundizado en su obra y qué líneas de la misma te atraen más?
Mi "encuentro" con Rilke se dio durante mis tiempos de estudiante de dirección coral en el prestigiado Westminster Choir College, de Princeton, NJ (USA). Formaba yo parte del selecto grupo de voces que integraban el Westminster Choir ; en el programa de una larga gira que hicimos por diversas ciudades de la Unión Americana, figuraba un fino ciclo de canciones para coro a capella compuestas por el alemán Paul Hindemith. El autor de sus poemas era Rainer Maria Rilke. Curiosamente no se trataba de los que después descubrí como sus poemas más destacados, sino de una serie de poemas escritos por Rilke originalmente en francés. Fue mucho después cuando descubrí las maravillas de su poesía escrita en su idioma materno, el alemán.
Es difícil manifestar preferencia por una de sus colecciones poéticas; tan difícil como, por ejemplo,
tratar de jerarquizar la producción musical de Bach. Si bien la "línea rilkeana" es notoria desde sus poemas más tempranos, conforme Rilke madura y profundiza en sus vivencias, así también su poesía se adentra en los abismos del alma y del pensamiento humano, tratando de indagar o de encontrarse con la magia de sus misterios.

Sobre tus traducciones, ¿sólo has trabajado a Rilke? ¿Cuál es tu credo estético al respecto?
Quizá por mi cercanía con aquello con lo que la cultura alemana ha contribuido al "corpus" universal de la cultura es por lo que he concentrado mis tentativas en la traducción poética en poetas alemanes, la mayoría de ellos posteriores a Rilke: Gernhardt, Braun, Serafin, Rost, Grass, Wondratschuk, son algunos de sus nombres, pero hay muchos más.
Creo que al traducir, uno se adentra en la esencia misma del poema y al trasladarlo a otra idioma, lo
recrea. Por ello el reto es no sólo lingüístico, sino sobre todo artístico.

Has musicalizado algún poema de Octavio Paz. ¿Qué opinas de su obra en general? y ¿qué tan
musicalizable es su obra?

Octavio Paz y Rainer Maria Rilke son mis dos poetas de cabecera. De ambos he leído casi toda su
producción poética y mucho de su producción ensayística. Por lo general, los poetas (con razón), no gustan de la musicalización de sus poemas, pues ello obliga a situarlos en otra perspectiva espacio-temporal, amén del cambio necesario que se tiene que dar en la sonoridad del poema y, por lo general, también en su ritmo interior. El compositor musical, como es mi caso, busca impregnarse del espíritu y sentido del poema, pero está consciente de que, in strictu sensu, es imposible realizar una descripción musical del poema. A veces ciertas imágenes poéticas coinciden con otros motivos musicales, pero no considero que ello debe considerarse como condición. A final de cuentas, los recursos de expresión de la poesía y de la música son totalmente diferentes y nada tienen en común. Tratar de explicar la música con elementos del lenguaje hablado implica, siempre, una reducción de la amplitud de su esencia y/o contenido musical.

Has musicalizado algunos salmos bíblicos. ¿Cómo es tu identificación con el estilo poético hebreo antiguo?
Mis musicalizaciones de pasajes bíblicos se han dado en diferentes idiomas: latín, inglés, alemán y
castellano. En los casos de las musicalizaciones en inglés y castellano, he recurrido a las traducciones de la Biblia de Jerusalén, que encuentro muy poética. Me gustaría mucho conocer más del hebreo antiguo para enriquecer mi comprensión de los textos. Puesto que no tengo ese conocimiento, mis musicalizaciones son, a la postre, posturas musicales ante los textos usados.

Recuerdo que Bernstein musicalizó algunos también, incluso en el idioma original. ¿Qué opinas de ello?
Conozco su "Salmos de Chichester", musicalizados en hebreo, que incluso he dirigido varias veces. El notable pianista Arthut Rubinstein hizo la que hasta ahora me parece la mejor descripción de
Bernstein:"Es entre los directores de orquesta, el mejor pianista; entre los pianistas, el mejor compositor; entre los compositores, el mejor director."

Mozart es otra de tus aficiones notables. Tu ensayo sobre la fe mozartiana me parece insuperable. ¿Tienes en mente trabajar algo más acerca del músico austriaco?
Mozart no es precisamente una "afición" musical mía: ninguno de los grandes compositores lo es. Ellos constituyen posturas estéticas y de la vida con las que me identifico y hago mías como parte de mi propia vida. Fue gracias a mi estancia de más de un lustro en Salzburgo, primero como estudiante y luego como Director de la Orquesta de lo que hoy es la Universidad de Música "Mozarteum", que entré en contacto con el legado de quien es considerado por Emil Cioran el compositor de "la música oficial del Paraíso", postura estética que comparto y que no requiere de mayor explicación.
Ansbach, Alemania, 5 de febrero, 2005

Entrevista realizada por Leopoldo Cervantes.

RAINER MARIA RILKE
(Traducciones de Sergio Cárdenas)

EN CÍRCULOS CRECIENTES

Vivo mi vida en círculos crecientes
que por sobre las cosas se extienden .
Que no concluya el último pudiera ser,
pero lo intentaré.

Giro alrededor de Dios, de la torre vieja,
y giro a lo largo de milenios.
Todavía no sé si soy águila, una tempestad
o un gran cántico.

(El Libro de la Vida Monástica)
[Sopot, Polonia, 24 de abril, 1999
Ansbach, 2 de mayo, 1999]



[ESTA ES MI CONTIENDA...]

Esta es mi contienda:
consagrado de nostalgia
deambular a través de todos los días.
Luego, fuerte y ancho,
con mil raíces
adentrarme en la profundidad de la vida;
y a través del sufrimiento
madurar en grande desde la vida,
en grande desde el tiempo.

(Das ist mein Streit, 1897)
[Guanajuato, 17 de noviembre, 1999]



[ESTO ES LA NOSTALGIA...]

Esto es la nostalgia: vivir en el vaivén
y no tener patria en el tiempo.

Y esto son los deseos: diálogos callados
de las horas cotidianas con la eternidad.

Y esto es la vida: excepto por un pasado,
la más solitaria de todas las horas se yergue
y, sonriendo diferente de las otras hermanas,
se calla ante el silencio del Eterno.

(Los Poemas Tempranos , Die frühen Gedichte)

martes, 21 de julio de 2009

ERIJA EL EDIFICIO DE SU VIDA

Rainer Maria Rilke


El 17 de febrero del año 1903, desde París, Rainer Maria Rilke escribe la primera de las que serían diez cartas que escribió al joven poeta Franz Xaver Kappus. Unos meses antes, a finales del otoño del año anterior, Kappus había escrito a Rilke solicitando consejo sobre su quehacer y producción poética. En su primera respuesta, Rilke aborda la problemática de la vocación (del latín vocare, llamar), a la que Rilke se refiere como el móvil interior que constituye un imperativo categórico, a esa energía que sólo se manifiesta de manera plena cuando uno, el llamado, la obedece, atendiendo con diligencia ese llamado. Al alcanzar este punto crucial será inevitable, cueste lo que cueste, hacer lo conducente para construir nuestra vida de tal forma que todo sea propiciatorio a la manifestación sin limitación o represión alguna, de ese impulso interior. Dejemos a Rilke expresarlo en su luminoso lenguaje:

Usted pregunta si sus versos son buenos. Me lo pregunta a mí, como antes lo preguntó a otras personas. Envía sus versos a las revistas literarias, los compara con otros versos, y siente inquietud cuando ciertas redacciones rechazan sus ensayos poéticos. Pues bien -ya que me permite darle consejo- he de rogarle que renuncie a todo eso. Está usted mirando hacia fuera, y precisamente esto es lo que ahora no debería hacer. Nadie le puede aconsejar ni ayudar. Nadie... No hay más que un solo remedio: adéntrese en sí mismo. Escudriñe hasta descubrir el móvil que le impele a escribir. Averigüe si ese móvil extiende sus raíces en lo más hondo de su alma. Y, procediendo a su propia confesión, inquiera y reconozca si tendría que morirse en cuanto ya no le fuere permitido escribir. Ante todo, esto: pregúntese en la hora más callada de su noche: "¿Debo yo escribir?" Vaya cavando y ahondando, en busca de una respuesta profunda. Y si es afirmativa, si usted puede ir al encuentro de tan seria pregunta con un "Si debo" firme y sencillo, entonces, conforme a esta necesidad, erija el edificio de su vida. Que hasta en su hora de menor interés y de menor importancia, debe llegar a ser signo y testimonio de ese apremiante impulso.

Un saludo afectuoso de
Sergio Cárdenas

miércoles, 3 de junio de 2009

Lo que perdura, nos consagra.

RAINER MARIA RILKE
Soneto a Orfeo, Primera Parte, No. 22

Somos la motriz fuerza.
Pero el paso del tiempo
tómalo como pequeñez
dentro de lo que permanece.

Todo lo que se apresura
pronto habrá pasado;
pero es lo que perdura
lo que nos consagra.

Joven, deposita tu valor
no en la velocidad,
no en la desbandada.

Todo reposa:
oscuridad y esplendor,
libro y flor.

(Febrero, 1922)


Traducción de (c) Sergio Ismael Cárdenas Tamez,
Ansbach, el 16 de mayo de 1999.

jueves, 28 de mayo de 2009

RAINER MARIA RILKE

El Silencio

¿Escuchas, amada? Yo alzo las manos,
¿escuchas? Murmuran...
¿Cuál gesto de la soledad
no se encontraría escuchado por muchas cosas?
¿Escuchas, amada? Yo cierro los párpados
y también eso es ruido hacia ti.
¿Escuchas, amada? Yo los abro de nuevo...
...pero ¿porqué no estás aquí?
La huella de mi más pequeño movimiento
permanece visible en el silencio sedoso;
indestructible se imprime la más mínima excitación
en la tensa cortina de la lejanía.
Las estrellas suben y bajan
con mi respiración.
A mis labios vienen a abrevar los aromas
y yo reconozco las muñecas
del ángel alejado.
Sólo a él lo pienso: a ti,
no te veo.



(Das Buch der Bilder)
Traducción del alemán original de
(c) Sergio Ismael Cárdenas Tamez,
Guanajuato, 1997.